PREGUNTA
Salimos a cenar para celebrar nuestro aniversario y una bandera de Palestina colgada en el restaurante detonó todo un show. Mi novio le preguntó a los dueños por qué no colgar mejor una bandera de México en lugar de traer un conflicto ajeno hasta nuestras mesas. Que por qué no hablar mejor de lo que pasa en nuestro país. Los dueños, como era de esperarse, levantaron la voz y lo insultaron. El pleito terminó en golpes. ¿Estuvo mal mi novio por decir lo que piensa? ¿Crees que nos debemos enfocar mejor en nuestro país?
RESPUESTA
El problema no es la bandera: es el contexto y la intención. Un espacio público —y más aún uno de convivencia como un restaurante—debería invitar al encuentro, no a la confrontación. Cuando un símbolo tan cargado entra sin mediación, sin diálogo y sin cuidado del otro, se vuelve provocación. La conciencia no se impone colgando símbolos, se construye generando conversación. La solidaridad verdadera no humilla, no grita y no golpea. Hablar de México es más importante para los mexicanos, sólo que también es más doloroso.
PREGUNTA
Después de la muerte de mi esposa no había vuelto a bailar. Me había tragado toditita la angustia en soledad profunda... sin embargo, en estas fiestas decembrinas conocí a una mujer increíble, guapa y bastante divertida. Hasta, lo confieso, tuve una leve erección; me sorprendí... te juro que ya había olvidado que eso fuera posible. Su compañía, por fin, me quitó el frío. Fue una noche inolvidable... pero al día siguiente me cayó un balde de culpa o de cruda helada. ¿Cómo empezar algo nuevo sin traicionar un pasado tan importante y especial?
RESPUESTA
Este año puede ser el inicio de una nueva intimidad que no reemplaza a nadie, pero sí te devuelve al presente y, como pudiste ver, te quita el frío. La salud sexual tiene mucho que ver con la frecuencia de esas leves erecciones. Empieza por ahí, en presente. El amor que tuviste no se borra, tú sigues vivo, el deseo que sientes no es traición, es continuidad. Disfruta y vive.
PREGUNTA
Llevo 20 años casada. Tengo dos hijos grandes, una casa que funciona y un marido honesto y con un trabajo estable en una empresa que nunca nos ha fallado. Todo está bien, al parecer. Nadie grita, nadie golpea, nadie se va... Y aun así, hace meses empecé una relación fuera del matrimonio. ¿Se empieza un año nuevo escondiendo una verdad así?
RESPUESTA
La relación paralela no es el problema, es el síntoma. El año nuevo te pone frente a una gran pregunta incómoda: ¿cuánta energía tienes y cuánta de esa energía te das a ti misma? Mírate ante un espejo, escríbete en una página de papel en blanco, habla ante una grabadora. Escúchate, necesitas estar “tú-contigo”. ¿Qué quieres?, ¿dónde quieres?, ¿con quién quieres?, ¿qué reflejas?, ¿cómo te ves? ¿Con quién quieres compartir? Esa cascada de preguntas va a ir teniendo respuestas si te atreves a conectar contigo misma.
PREGUNTA
El fin de año hubo un pachangón en mi casa. La cocina estuvo encendida, mis hijos entrando y saliendo y yo me la pasé pensando que el 2025 se fue y que en ese año mi vida tomó un rumbo raro desde que vi a mi esposo besando a la vecina. No he dicho nada; ¿para qué amargarme? Tengo preocupaciones, quejas. Mis planes están desordenados y tristes. ¿De dónde saco fuerzas para empezar el año?
RESPUESTA
La fuerza no va a salir de negar lo que viene, sino de elegir cómo lo atraviesas. Cuida de ti, de tu cuerpo y de tu tiempo. No seas valiente, basta con ser honesta. Y eso, aunque no lo parezca, es una forma poderosa de empezar.
PREGUNTA
Juan y yo ya no tenemos intimidad, conversación profunda, ni planes compartidos. Todo se desvaneció desde el día en que lo caché en la cama con mi prima y los dos se vieron obligados a disolver la relación. Yo quedé como una idiota frente a toda la familia, lo supieron todos. Mi prima me pidió perdón, yo perdoné en silencio. Mi esposo no dijo nada y nuestra vida siguió como si nada. Pensé en divorciarme todo el 2025 y no lo hice. ¿Empiezo otro año esperando o decidiendo?
RESPUESTA
Esperar es una decisión pasiva. Decidir implica mover la estructura. El año nuevo no te exige divorciarte, te exige claridad. O reconstruyen el vínculo tú y Juan con acciones reales, con un perdón activo, con nuevas reglas, o te avientas a buscar en serio la oportunidad de reencontrar el amor en tu vida