está puesta en Artemis II, la nueva misión espacial de la NASA que busca llevar nuevamente al ser humano a las inmediaciones de la Luna. Este ambicioso proyecto estaba previsto para despegar esta misma semana; sin embargo, problemas detectados durante el ensayo general obligaron a posponer el lanzamiento hasta marzo.

Artemis II será la primera misión tripulada rumbo a la órbita lunar desde 1972. Cuatro astronautas durante un viaje de diez días, sin aterrizar, a bordo de la nave Orión, convirtiéndose en los humanos que más lejos han viajado desde la Tierra.

Hasta ahora, la misión Apolo 13 mantiene el récord de la mayor distancia alcanzada por seres humanos en el espacio. supere esa marca y marque el inicio de una nueva era de exploración profunda.

Artemis II, la tripulación y una misión histórica

La tripulación de Artemis II está integrada por Reid Wiseman, como comandante; Victor Glover, como piloto; y Christina Koch, como especialista de misión, todos astronautas de la NASA, además de Jeremy Hansen, representante de la Agencia Espacial Canadiense.

Destaca especialmente Christina Koch, quien se convertirá en la primera mujer en viajar a la Luna, un hecho histórico para la exploración espacial y la representación femenina en la ciencia.

En 1968, Bill Anders, integrante de la misión Apolo 8, capturó una de las fotografías más influyentes de la historia: la Tierra emergiendo sobre el horizonte lunar, una imagen que transformó la conciencia colectiva de la humanidad.

Christina Koch nació once años después de aquel momento. Durante su infancia, tuvo un póster de esa fotografía, y ha relatado que fue entonces cuando decidió convertirse en astronauta.

Según sus propias palabras:

La Luna no es solo un símbolo para reflexionar sobre nuestro lugar en el universo; es un faro para la ciencia y para comprender de dónde venimos”.

Profecía, simbolismo y la viajera lunar

Aquí es donde la historia toma un giro inquietante. Algunos intérpretes de la profecía señalan una posible conexión entre Christina Koch y una psicografía de 1967 del artista argentino Benjamin Solari Parravicini.

En dicho dibujo se habla de una “viajera astral”, una mujer destinada a llegar a la Luna y a revelar una verdad oculta. El texto atribuido a Parravicini señala:

La viajera astral verá la luz en su justeza y dirá la verdad lunar que vieron los hombres sin ver ni hablaron. ¡Llega ella!

Y añade:

Sabrá de Dios porque en las alturas, ella vio al Señor”.

Para algunos, esta figura podría corresponder a Christina Koch. Si esta lectura simbólica fuera acertada —una hipótesis imposible de comprobar—, una mujer astronauta revelaría verdades sobre la Luna que otros habrían visto sin comprender o sin atreverse a contar.

¿Se trata de ciencia, coincidencia histórica o de una narrativa que resignificamos desde el presente?

Habrá que esperar hasta marzo, cuando Artemis II finalmente despegue, para saber si esta misión será solo un logro tecnológico… o el inicio de un capítulo más profundo en la relación entre la humanidad y el cosmos

Google News