Esta semana se registró una serie de avistamientos ovni particularmente impactantes en Baja California, al norte de México, muy cerca de la frontera con San Diego. Los reportes se concentraron en Rosarito y Playas de Tijuana, y fueron documentados por el veterano investigador Dino de Labra, quien dio a conocer los hechos a través de redes sociales.
En las últimas horas, De Labra ha recibido decenas de evidencias fotográficas y videográficas captadas por testigos. De acuerdo con su información, el primer avistamiento ocurrió el 26 de enero, alrededor de las 6:50 de la tarde (hora local), en Rosarito. Cientos de personas observaron tres luces extremadamente luminosas desplazándose en formación. El fenómeno se prolongó aproximadamente siete minutos e incluyó cambios claros en la disposición de los objetos.
Según detalla el investigador, primero apareció una fila de tres ovnis, seguida poco después por otra formación similar, situada más abajo. Al cesar el fenómeno en Rosarito, el evento pareció desplazarse unos 20 kilómetros hacia el sur, hasta Playas de Tijuana.
No es un dato menor: si el avistamiento inicial ocurrió a las 6:50 p. m., el segundo comenzó alrededor de las 7:05 de la tarde, manteniendo una secuencia temporal coherente.
Avistamientos en Playas de Tijuana y el misterio en el mar
En Playas de Tijuana, los testigos observaron una sola hilera de luces: cinco objetos alineados en línea recta, suspendidos durante varios minutos antes de desvanecerse. De Labra subraya un detalle inquietante: las luces desaparecieron a muy baja altura, prácticamente sobre el mar, como si no se hubieran extinguido, sino sumergido.
El investigador también señala que estos sucesos fueron presenciados por miles de personas en distintas zonas de Baja California.
Además, existen grabaciones donde, junto a los dos fenómenos descritos, aparece un tercer elemento anómalo: un objeto de forma triangular.
De Labra confirma que ese día se registraron movimientos militares en la región, lo que podría estar relacionado con el evento, aunque sin pruebas concluyentes.
Estos avistamientos se inscriben dentro de la llamada Oleada Ovni del Pacífico, una serie de fenómenos recurrentes en esta zona del norte de México desde 2016.
Resulta significativo que 2025 fuera un año atípico, prácticamente sin reportes en esta región, lo que llevó a muchos a pensar que la oleada había terminado. Sin embargo, los avistamientos de 2026 demuestran que, una década después de su inicio, el fenómeno sigue activo.
Las hipótesis se repiten: una posible base submarina, operaciones militares o bengalas. Ninguna explicación ha sido comprobada. No hay evidencia sólida que confirme uno u otro extremo.
El misterio es real, los testigos son numerosos y los registros existen. El origen, por ahora, sigue siendo desconocido.La única postura honesta es continuar investigando.


