Evangelina es la hija menor que se quedó al cuidado de sus padres hasta su fallecimiento. Ernesto y Ernestina, sus hermanos, se casaron y ocasionalmente acudían a la casa familiar a pasar el rato.
La relación entre Evangelina y sus hermanos era buena en general, pese a que casi no convivían.
A la muerte de la madre, Ernestina la sepultó en un panteón cerca de su casa por comodidad. Aunque Evangelina no estaba de acuerdo, porque su padre había comprado un espacio en otro cementerio, prefirió no generar conflictos y dejar que su hermana decidiera.
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Mediación familiar para cumplir la última voluntad de los padres
El tiempo pasó y el padre de los tres hermanos también murió, pero antes de hacerlo, le pidió a su hija menor que lo dejara descansar al lado de su querida esposa, pues nunca estuvo de acuerdo con que la dejaran en un cementerio diferente.
Con el pendiente de cumplir la última voluntad, Evangelina acudió al Centro de Justicia Alternativa del Poder Judicial de la Ciudad de México, ubicado en Niños Héroes 133, colonia Doctores, para poder conversar con sus hermanos y solucionar la situación.
Solicitó el servicio voluntario de mediación familiar para dialogar y pedirle a Ernestina realizar los trámites para llevar los restos de su madre a la tumba de su padre.
Después de dos sesiones en las que los tres hermanos y un mediador conversaron, reconocieron que Evangelina era más cercana a sus padres y coincidieron que era bueno cumplir esa voluntad. Tras el apoyo, llegaron a un acuerdo para realizar todos los trámites y que sus padres descansen juntos. Al final, todos quedaron agradecidos con este servicio gratuito.


