Dave Mustaine, de 64 años y líder de una de las bandas fundamentales del llamado *Big Four*, Megadeth, mira directo a la cámara tras una larga autoentrevista para agradecer a sus fans —nuevos y de toda la vida— por acompañarlo a lo largo de más de 40 años de rock duro y thrash metal.
Se trata, sin rodeos, del inicio del fin de Megadeth. La banda lanzó su álbum número 17, el último de su historia: un trabajo que también marcará el arranque de su gira mundial de despedida, con México incluido. Las fechas están confirmadas: 10 y 11 de mayo en la Arena Ciudad de México.
Este álbum homónimo llega acompañado de un documento audiovisual proyectado en cines de todo el mundo, *Behind The Mask*, integrado por una sesión de escucha y una charla íntima de Dave con sus fanáticos, cara a cara y sin caretas. Lejos de polemizar sobre los episodios más oscuros de su vida como estrella de rock, Mustaine se somete a una suerte de redención: una despedida honesta, sin rencores, marcada por su cercanía con Dios y su espiritualidad.
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Todo indica que Dave dejó atrás las viejas controversias en torno a su salida de Metallica a inicios de los años 80, cuando todos eran apenas unos jovenzuelos. Se percibe a un músico en paz consigo mismo y con el enorme legado discográfico que construyó con Megadeth.
Incluso se da el lujo de añadir a este último álbum un bonus track: “Ride the Lightning”, tema de su etapa junto a James Hetfield, Lars Ulrich y Cliff Burton, no como ajuste de cuentas ni para imponer una versión definitiva, sino como un homenaje a los orígenes compartidos.
En el documental vemos a un Dave Mustaine, creador de himnos inmortales como “Symphony of Destruction” y “Holy Wars… The Punishment Due”, repasar a libro abierto los 42 años de carrera de su banda. Recuerda el largo desfile de músicos y managers que pasaron por Megadeth, con momentos de gloria, quiebre y resurgimiento.
“Behind The Mask” funciona como una carta de despedida escrita por una leyenda del heavy metal: un sobreviviente del cáncer, un personaje de gesto duro que, durante 100 minutos, abre el corazón y abraza tanto a fans de mil batallas como a nuevos escuchas que pueden descubrir la esencia de Megadeth en la voz de su líder supremo.
ENCORE. Solo queda esperar esos conciertos de Megadeth en la Arena CDMX, que pintan para ser dos noches apocalípticas, dos noches para despedir a una leyenda.


