La seguridad de Palacio Nacional es, sin duda, una prioridad para el Gobierno. Nadie pone en duda la necesidad de proteger uno de los lugares más importantes. Sin embargo, después de más de ocho años de cierres permanentes en calles como Erasmo Castellanos, Corregidora y Correo Mayor, es momento de replantear la estrategia.
Los comercios establecidos en esta zona del Centro Histórico han sobrevivido durante años en condiciones adversas. Todos los días enfrentan calles bloqueadas, accesos restringidos, falta de movilidad y una disminución constante de clientes. La consecuencia es evidente: ventas cada vez menores, locales vacíos y pérdida de empleos.
No es justo que quienes cumplen con sus obligaciones fiscales y mantienen vivo el CH sean quienes carguen con el costo de una estrategia de seguridad que, con el paso del tiempo, debe evolucionar.
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La tecnología y la coordinación institucional permiten hoy diseñar esquemas de protección mucho más eficientes que el cierre permanente de vialidades.
Por ello, desde PROCENTRHICO hacemos un respetuoso, pero firme, llamado al Gobierno de la CDMX y al Gobierno Federal para instalar una mesa de trabajo que permita construir una nueva estrategia para el entorno de Palacio Nacional.
El CH no puede seguir perdiendo empresas por decisiones que, aunque nacieron como medidas extraordinarias, se han convertido en una condición permanente.
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Proteger Palacio Nacional y proteger la economía del Centro Histórico no son objetivos opuestos. Ambos pueden alcanzarse al mismo tiempo. Hoy, más que nunca, necesitamos soluciones que den esperanza a cientos de familias que dependen de estos negocios para vivir. *Presidente de Procentrhico


