En el Centro Histórico (CH) hemos comprobado que cuando existe voluntad, los problemas sí pueden resolverse. Durante años se dijo que recuperar el orden, mejorar la movilidad o mantener el espacio público libre era casi imposible. Sin embargo, la coordinación entre autoridades, empresarios y sociedad ha demostrado lo contrario.
¡Y sí, sí! Sí se puede poner orden en las calles, garantizar la movilidad de peatones, clientes, trabajadores y turistas, y hacer valer la ley para proteger al comercio formal y recuperar los espacios públicos.
Los tequios realizados en el CH, las mesas de trabajo permanentes y el diálogo con autoridades han dejado claro que cuando hay coordinación, los resultados llegan. Esa debe ser la ruta para atender los retos cotidianos del CH. También aprendimos una lección durante el plantón de la CNTE. Las pérdidas económicas, la disminución de visitantes y las afectaciones a comerciantes, vecinos y trabajadores evidenciaron que el CH no puede volver a ser rehén de conflictos ajenos. Gobernar también implica prevenir, actuar con oportunidad y proteger el interés general.
El CH merece acciones permanentes, no soluciones temporales. Necesita banquetas libres, vialidades funcionales, seguridad, limpieza y reglas que se apliquen sin excepciones. También requiere que las reuniones periódicas entre autoridades y representantes del sector productivo continúen para dar seguimiento a acuerdos y evitar que los problemas crezcan.
Porque la experiencia ya lo demostró: ¡Y sí, sí! Sí es posible recuperar plenamente al CH.
Lo único indispensable es mantener la voluntad de hacerlo. Porque cuando el CH avanza, avanza también la ciudad y el país.


