El Centro Histórico (CH), corazón cultural, económico y turístico de la capital, enfrenta hoy una problemática cada vez más visible y preocupante: el crecimiento de campamentos de personas en situación de calle en diversos espacios públicos del primer cuadro de la ciudad.
En distintos puntos del CH, se observan grupos que han instalado campamentos improvisados. Bancas, jardineras y espacios destinados al disfrute de la ciudadanía se han convertido en lugares de pernocta permanente, lo que no solo afecta la imagen urbana de uno de los patrimonios más importantes del país, sino que también genera un ambiente de inseguridad y deterioro del espacio público.
Muchas de estas personas enfrentan problemas severos de adicciones, particularmente al consumo de marihuana y alcohol. Esta condición, sumada a la falta de atención institucional suficiente, provoca que en algunos casos se registren comportamientos agresivos hacia transeúntes, comerciantes y trabajadores de la zona, y conflictos en la vía pública.
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Es importante señalar que detrás de esta problemática hay una realidad social compleja que requiere una atención integral y humana. Nadie puede ser indiferente a las condiciones de vulnerabilidad en las que viven estas personas, pero tampoco podemos ignorar el impacto que esta situación tiene sobre el comercio formal, el turismo y la seguridad de quienes diariamente trabajamos o visitan el CH.
El CH es de todos. Es patrimonio de los capitalinos y de México entero. Recuperar sus espacios públicos, garantizar la seguridad y mantener su dignidad urbana es una tarea que requiere voluntad, coordinación y acciones firmes.
En Procentrhico, exhortamos a las autoridades y a la ciudadanía a participar y encontrar una verdadera solución a este problema.
*Presidente de Procentrhico


