PURA APARIENCIA
Automovilistas que circulan casi a diario desde el Estado de México hacia el centro de la Ciudad de México ayer notaron algo extraño. Sobre la avenida Insurgentes, desde Indios Verdes, había policías capitalinos de los de Pablo Vázquez haciendo guardia en cada uno de los ingresos y salidas de la vialidad, con patrullas relucientes. Luego, al tomar la avenida Guerrero, lo que nunca, había policías “disfrazados” en cada semáforo. Los de disfrazados es porque vestían impecables, con chalecos que a juzgar por su brillo eran nuevos y todos con guantes blancos relucientes, que parecían ser nuevos. La parafernalia, que no es una costumbre, comentan que se debió a que por esa ruta pasaría la presidenta de México, Claudia Sheinbaum y la jefa de la Gobierno, Clara Brugada, después de acudir a un evento en el Aeropuerto Felipe Ángeles; dicen por ahí que de apariencias no viven las personas; en este caso parece que sí, porque de no ser por quienes circularían en esa zona, la presencia policiaca es nula en días normales.
PRIORIDADES...
Y por cierto que, mientras los caminos por donde pasaron la Presidenta y la Jefa de Gobierno en la capital del país estuvieron blindados, con más de 180 elementos según dicen algunos, la violencia en otras zonas de la Ciudad no para. Ayer, la Ciudad de México amaneció como una de las entidades donde más homicidios se cometieron; junto con otros cinco estados, ocupó el primer sitio de la sangría con tres asesinatos. El cierre de mes para la capital luce muy rojo, pues desde el viernes pasado hasta el lunes, es decir en cuatro días, 13 personas fueron ultimadas; han sido asesinadas, en promedio, tres personas por día, según cifras de la Secretaría de Seguridad Ciudadana del gobierno federal.


