TIERRA DE NADIE

Los festejos que promueve el Gobierno de la Ciudad de México en las calles de la capital del país se han convertido prácticamente en tierra de nadie, donde ninguna autoridad quiere o puede controlar a la masa. Por ello, quienes gobiernan nuestra Ciudad debieran ser más cautelosos al momento de sacar a la gente de sus casas; “sacarlas”, así como suena, porque ofrece espectáculos y conciertos gratis antes y después del futbol, pantallas gigantes que estimulan una experiencia que debes vivir, además de ser parte de una fiesta “gratuita”; el orgullo de las autoridades es que en la Ciudad de México sobra espectáculo y lo peor es que le llaman “familiar”. No hay vallas, número de policías, llamados o reforzamiento de mediadas que haga que los festejos en la calle sean una zona segura, pero parece que alguien en la Ciudad de México no lo entiende.

TODO FLUYE...

Demostrado ha quedado que la supuesta Ley Seca que imponen las autoridades de nada sirve. Para muestra, un botón: ayer en Paseo de la Reforma hubo quienes, como se dice coloquialmente, “se la amanecieron”. Eran las 10 de la mañana y un grupo de personas que continuaba bebiendo, obstruía los carriles centrales de la avenida principal de la Ciudad de México. No hubo policía que los moviera o los molestara hasta que comenzaron a circular las imágenes en redes sociales y medios de comunicación, luego vinieron las quejas. Quienes tomaban a esa hora estaban a unos metros de donde tres personas habían muerto por los festejos horas antes, pero el alcohol seguía circulando.

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