LO PONEN EN SU LUGAR

Apenas el miércoles comentábamos del hartazgo que existía en el Congreso capitalino por el maltrato del Oficial Mayor, Liver Iván León Ortega, hacia los trabajadores sindicalizados del órgano legislativo. Resulta que el hombre de las confianzas de la morenista Xóchitl Bravo provocó un verdadero dolor de cabeza a los asambleístas, pue la base trabajadora se manifestó y cerró por varios minutos los accesos del recinto de Donceles porque León Ortega le ha cerrado la puerta en sus narices a los sindicalizados, además de pretender cercenar los derechos y prestaciones adquiridas de estos. Al final, la presión de la clase trabajadora hizo que fueran escuchados y se entendió que lo que les exigen al Oficial Mayor no son concesiones, sino derechos conquistados por los sindicalizados.

¿SE LO QUERÍAN CLAVAR?

Dicen las malas, pero enteradas, lenguas que se mueven por el Congreso de la Ciudad de México que los millonarios recursos que les negaban a los trabajadores sindicalizados alguien se los quería clavar. Se escuchó decir a los trabajadores que la lana se la querían llevar a su casa los diputados, o por lo menos gastárselos en muchas de las obras ociosas que han estado pagando en la Legislatura local.

SE PINTA

El que parece que a como dé lugar se quiere ver en las calles de la alcaldía Cuauhtémoc es el diputado morenista Arturo Ávila. Y es que no le basta con mandar a pintar su nombre en las bardas de la demarcación, ahora el hombre, bautizado por algunos como “El Cero Votos”, anda regalando botes de pintura entre los vecinos, pero cada cubeta lleva su nombre escrito así como su fotografía, ¡ah, qué vanidoso nos salió el político morenista!

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