¿TODOS GANAN?
Ya ayer comentábamos cómo el grupo político del diputado y exdelegado de Miguel Hidalgo, Víctor Hugo Romo se ha ‘servido con la cuchara grande’ en la Procuraduría Social (Prosoc), único espacio que pudieron conservar luego de que tanto la presidenta Claudia Sheinbaum, como la jefa de gobierno, Clara Brugada, no lo consideraran para algún cargo público. Cuentan que el procurador social interino, Vladimir Aguilar, aliado de Romo, lo primero que hizo al llegar al cargo fue autorizar un incremento mensual de 250 mil pesos en el pago de la renta del edificio que ocupa la dependencia en la calle de Mitla 250; tres millones de pesos anuales. Muchos se preguntan por qué le convenía al funcionario el incremento de la renta con el consecuente impacto presupuestal a las finanzas de la procuraduría.
CAJA CHICA
En el informe que le hicieron llegar a la jefa de Gobierno, en el que se detalla cómo el grupo político de Romo se ha financiado desde la Prosoc, y que quizá su destino sea ‘dormir el sueño de los justos’, se revela que del presupuesto de la Prosoc se destinan tres millones de pesos anuales para financiar a los operadores de Romo en territorio; dicen fuentes de la misma dependencia que cobran en la Prosoc, pero hacen campaña en las calles en favor de Romo. Ese monto solo es para los conocidos de Romo, pues por separado se detalla el dinero que reciben sus sobrinos y familiares por las plazas que ocupan en la Prosoc. Folios, sueldos, nombres y referentes (quien los recomienda) están incluidos en el documento.
DESPIERTA ENVIDIAS
Parte de esta información ha llegado también al Congreso de la CDMX, en donde Romo ya es la envidia de otros diputados, pues además del monto que recibe en su dieta para pagar asesores, personal para su módulo u otro tipo de asistentes en logística, también tiene la cartera abierta en la Prosoc... su caja chica.


