FINAL FELIZ

Tras más de 100 horas de estar atrincherado en su oficina, por fin Marx Arriaga, a quien corrieron de la Dirección General de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública, decidió poner fin a su telenovela y desencuentro con el secretario Mario Delgado.

Arriaga coronó su penosa actuación con un viaje en Metro, tras aceptar salir de la oficina en la que estaba acuartelado desde el pasado viernes. Ya destituido formalmente, el exfuncionario —que ganaba más de 100 mil pesos—, decidió primero subir al transporte naranja para después abordar un camión hacia Texcoco, en el Estado de México, donde viven sus familiares; se fue entre vítores de sus simpatizantes, quienes exigían la salida de Mario Delgado de la SEP.

MUY APRETADITOS

En el Congreso de la Ciudad de México, ya con los trabajos legislativos en marcha, quienes no tienen un espacio cómodo para trabajar son los reporteros que cubren dichas actividades. Y es que, entre sus ocurrencias, los legisladores decidieron remodelar la sala de prensa y aunque tuvieron meses para que se concluyeran los trabajos estos no se terminaron, por lo que se instaló una sala de prensa provisional en el Salón Colosio del recinto de Donceles; dicen que el lugar parece más un cibercafé por lo apretados que están, aunque eso sí hay un servicio de café en el pasillo del recinto, sin reparar siquiera en los protocolos de Protección Civil.

¿PROVOCADORA?

Hace unos días hablábamos de cómo la diputada morenista Diana Sánchez Barrios había sumado a su equipo a Izchel Silva Espinosa, conocida como la diputada 67, prima hermana de la coordinadora del grupo parlamentario de Morena, Xóchitl Bravo; llama la atención cómo ahora Sánchez Barrios busca confrontarse con la alcaldesa en Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega. ¿Traerá también la diputada 67 la consigna morenista de incomodar y bloquear el trabajo de Rojo de la Vega?

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