Los documentos de la “narconómina” del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) a los que tuvo acceso esta casa editorial muestran indicios de cómo Ruben Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, tejió una red de complicidades policiales que le permitió el control territorial necesario para que su grupo delictivo montara rutas de trasiego y escape, sitios para ocultarse, campos de entrenamiento e, incluso, lugares para producir drogas o cometer otros ilícitos.
La información da cuenta de que, además de pagar sobornos a la policía de Tapalpa, el CJNG tenía en su nómina a policías municipales de Sayula, Atoyac, Techaluta de Montenegro, Amacueca, Atemajac de Brizuela, Chiquilistlán, Tomatlán y Cabo Corrientes (El Tuito), municipios colindantes con Tapalpa y la costa de Jalisco.
Estos datos sugieren que la primera semana de cada mes el cártel gastaba un millón 45 mil pesos para corromper a policías de estas nueve demarcaciones; sin embargo, no se señala a quiénes se entregaba este dinero.
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Además, los papeles indican que el grupo delictivo también tenía presencia y control en los municipios de Talpa de Allende, Atenguillo, Mascota, Mixtlán, Villa Purificación, Casimiro Castillo y Tomatlán, ubicados al oeste de Tapalpa y más cercanos a las costas de Jalisco; en ellos se reportan pagos para “halcones”, sueldos o “rayas”, compra de despensas y gastos por organización de posadas.
Anteriormente, otra muestra de las redes de corrupción que teje este grupo con autoridades locales para mantener el control territorial quedó expuesta en marzo de 2025 con el caso del Rancho Izaguirre, sitio de entrenamiento y exterminio localizado en Teuchitlán, en la región Valles de Jalisco.
En este caso, se ha implicado al exalcalde de Teuchitlán, José Asunción Murguía Santiago, quien está preso y vinculado a proceso por presuntamente recibir dinero del CJNG y trabajar para ese grupo permitiéndole libertad de acción e incluso poniendo policías municipales a su servicio; además, hay tres policías municipales de Tala detenidos y procesados por sumar gente al crimen organizado.