Por un terreno de la alcaldía Tláhuac, Diego Antonio fue asesinado. En una pelea familiar por el predio intestado, el joven de 23 años fue baleado frente a sus padres.
Ellos fueron los testigos del homicidio y quienes lograron detener a Damián, el supuesto agresor.
Según los testigos, el joven de 19 años era uno de los atacantes que participó en la pelea ocurrida en la colonia La Ciénaga. Ahí, en la calle Clavel, está el terreno que disputa la familia de Diego.
Y por ese lote rodeado de pastizales y en una zona casi en despoblado de la alcaldía, sus padres recibían las amenazas de sus parientes.
Una de ellas es Viridiana, quien amenazaba a la familia de Diego para que evitaran acudir al terreno a limpiarlo.
Pero ayer, ellos fueron a retirar la basura y ahí se encontraron con sus contrincantes.
Tras una pelea a golpes, uno de los familiares sacó un arma y disparó contra Diego.
El tiro en la costilla lo derribó. Y mientras él era ayudado, sus padres lograron aprehender a uno de los agresores.
Al lugar llegaron policías que trasladaron al joven retenido por la familia hacia la agencia ministerial. Al ser revisado, los policías no le hallaron ningún arma.
Los paramédicos también arribaron al sitio, pero sólo para confirmar que Diego había muerto.