Y como cada mañana, los trabajadores le hablaron para pedirle que se retirara del lugar. En esta ocasión, él no respondió.
Después de moverlo con las manos y de ver al hombre, sospecharon que había fallecido.
Por eso pidieron ayuda de policías y paramédicos que al llegar al sitio indicaron que él hombre ya no contaba con signos vitales. Los rescatistas piensan que la causa fue una enfermedad.
Aunque los comerciantes lo reconocían como una de las personas que rondan y duermen en las calles del Centro de la Ciudad, no saben cómo se llamaba.
Sólo se supo que era un hombre de unos 35 años que desde hace años dormía en ese lugar.
Casi cinco horas después el hombre fue trasladado al anfiteatro de la agencia ministerial en donde permanece sin identificar.