La música está en todos lados y cada país tiene sus propios cantantes que han salido más allá de sus fronteras. Muchos consiguen éxito y se consagran como grandes representantes de sus países haciendo historia. Hay casos en los que algunos cantantes pasan por situaciones complicadas que dificultan su estrellato y terminan cometiendo actos indebidos.
En Japón, donde el J-Pop ha sido el género popular desde hace varias décadas, por ende tiene grandes representantes del género que de alguna manera han podido llegar a otras partes del mundo por canciones que se han popularizado, como la canción "Stay with me" de Miki Matsubara.
En la década de los 80, el J-Pop y su subgénero, el City Pop, se consagraron con grandes cantantes japonesas que dominaron la industria nipona, como lo fueron Seiko Matsuda, Akina Nakamori, Yuki Saito, Mariya Takeuchi y Misato Watanabe, pero hubo una cantante que, a pesar de que tuvo éxito, no pudo consagrarse como estrella debido a que atentó contra su vida en 1986; esa cantante e idol era Yukiko Okada.
Lee también ¿Recuerdas el mimeógrafo? Así funcionaba la máquina que se usaba antes de las impresoras y copiadoras
Yukiko Okada, cuyo nombre real era Kayo Satō, nació en la provincia de Aichi, al sur de Japón. Desde pequeña quiso convertirse en cantante, por lo que iba a varias audiciones hasta que en 1983 la agencia de TV Nippon Television le ofrece participar en un programa.
En 1984 debutó como cantante lanzando su sencillo First Date, el cual tuvo éxito y rápidamente acaparó a los medios de entretenimiento; a partir de ahí sacó su primer álbum llamado Cinderella.
También destaco como actriz, donde protagonizó la serie The Forbidden Mariko. Muchos de sus fans pensaban que Yukiko estaba destinada a ser la mayor ídolo de la historia, ya que mientras más sacaba sencillos, conglomerados en su álbum Kuchibiru Network, alcanzó el número uno en las listas de éxitos japoneses.
Lee también Así cambió Buenavista, la estación donde Thalía protagonizó una icónica escena de telenovela
A pesar del éxito, se escondía algo muy oscuro; mientras más pasaba el tiempo, se podía ver en su rostro una profunda tristeza que intentaba ocultar; nadie sabía lo que pasaba alrededor de ella. En abril de 1986 sucedió algo impensable cuando se reportó que Yukiko Okada se quitó la vida saltando de un edificio en Tokio.
Nunca se supo cuáles fueron sus razones para hacer esa acción; algunos dicen que la presión de la agencia le provocó una depresión por un desgaste emocional severo, pero otros dicen que tenía el corazón roto tras ser rechazada por un actor.
Cuando muchos fans se enteraron del suceso, comenzaron a quitarse la vida de manera similar a la cantante, saltando de edificios, desatando una euforia entre la población; a todo esto se le conoció como "Síndrome de Yukko".
Lee también ¿Un rayo mató a 11 jugadores en un partido por brujería? La tormenta que estremeció al futbol
Después de su muerte se sacaron más álbumes de manera póstuma que han sido exitosos, demostrando que su legado sigue vivo en la historia del J-Pop. Hoy en día su tumba se ubica en el cementerio de la ciudad de Aisai y muchos fans dejan flores o mensajes de condolencias a la idol.