Antes de que la televisión convirtiera al América vs Chivas en el clásico más mediático del país, el futbol mexicano ya tenía una rivalidad capaz de llenar estadios, dividir aficiones y encender la conversación en la capital: el

A este duelo se le conoce como el , y para muchos historiadores y aficionados es considerado el primer gran clásico del futbol mexicano. No nació por campañas publicitarias ni por intereses comerciales. Nació como nacen las rivalidades más auténticas: desde el barrio, la pasión y el orgullo de dos aficiones que se sentían representadas por sus equipos.

¿Por qué Necaxa vs Atlante fue el primer clásico del futbol mexicano?

La rivalidad comenzó a tomar fuerza en la década de 1920, especialmente a partir de 1927, cuando el Atlante ingresó a la Liga Mayor y debutó precisamente ante Necaxa.

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Aquel primer partido, disputado el 9 de octubre de 1927 en el Parque Asturias, terminó empatado 2-2, pero dejó algo mucho más grande que el marcador: el nacimiento de una rivalidad que rápidamente atrapó a la afición capitalina.

De un lado estaba el Atlante, conocido como el equipo del pueblo, de barrio, de la clase obrera y popular. A sus jugadores les llamaban los “Prietitos” o “Morenitos”, apodos que marcaron una identidad profundamente ligada a la gente común.

Del otro lado estaba Necaxa, el equipo de los “Once Hermanos”, relacionado con los trabajadores de la Compañía de Luz y Fuerza y de Tranvías. Por eso también eran conocidos como los Electricistas.

Ese choque de estilos, orígenes y formas de entender el futbol hizo que el partido fuera mucho más que noventa minutos. Era una batalla de identidad.

El partido que encendió la rivalidad

El primer Necaxa vs Atlante fue ríspido, intenso y hasta violento. Necaxa se puso en ventaja con goles de Pepe Ruiz y Raúl González, pero Atlante no bajó los brazos.

Los azulgranas se quedaron con 10 hombres luego de la lesión de Juan “La Norteña” Hernández, en una época en la que no existían los cambios. Aun así, lograron empatar con dos goles de Fernando “Patadura” Rojas.

Ese empate fue la primera chispa de una historia que en los años siguientes se volvió enorme.

Necaxa y Atlante definieron títulos históricos

La rivalidad creció todavía más cuando ambos equipos comenzaron a pelear campeonatos. En la temporada 1931-1932, Atlante y Necaxa disputaron el título de Liga, y los Potros se impusieron 3-2 para levantar su primer campeonato.

Pero la respuesta de Necaxa fue brutal. En la campaña siguiente, los Electricistas cobraron venganza en el partido decisivo por el campeonato 1932-1933 y golearon 9-0 al Atlante, un resultado que quedó marcado durante años en la memoria del futbol mexicano.

Para ese momento, la afición ya apartaba la fecha cada vez que se enfrentaban. El Necaxa vs Atlante era partido grande. De esos que se esperaban con ansiedad, se discutían en la calle y se recordaban durante semanas.

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Una rivalidad que nació del pueblo

A diferencia de otros clásicos modernos, el Clásico de Antaño no necesitó grandes campañas para existir. Fueron las multitudes, los barrios, los trabajadores y la prensa de la época quienes le dieron ese peso.

Atlante y Necaxa también se ganaron el cariño de la gente porque representaron una alternativa frente al dominio de equipos como España y Asturias, clubes ligados a la colonia española en México que también marcaron aquella época.

Incluso, la importancia de ambos equipos llegó a la Selección Mexicana. Atlante fue el club que más jugadores aportó al primer Mundial de México, en Uruguay 1930, mientras que en 1935 el Necaxa prácticamente fue tomado como base de la Selección Mexicana que ganó los Juegos Centroamericanos en El Salvador.

¿Por qué se apagó el Clásico de Antaño?

Aunque fue una rivalidad enorme, el Necaxa vs Atlante perdió fuerza con el paso de los años.

Uno de los golpes más fuertes llegó en 1943, cuando murió el ingeniero H. W. Frasser, quien patrocinaba al Necaxa desde la Compañía de Luz y Fuerza. El equipo decidió no participar en la primera temporada del futbol profesional en México y, aunque regresó años después, la rivalidad con Atlante ya no volvió a sentirse igual.

También influyeron otros factores, como el cambio de nombre que tuvo Necaxa en la década de los 70 y los altibajos deportivos del Atlante. Con el tiempo, la pasión en las tribunas se fue apagando y el clásico terminó quedando más en la memoria que en el presente.

El entrenador José Guadalupe “Profe” Cruz llegó a señalar que el cambio de nombre del Necaxa provocó que muchos aficionados perdieran identidad con el equipo.

“Se perdió mucha identidad desde el momento en que cambió de nombre Necaxa; mucha gente se decepcionó y dejó de apoyar a ese equipo”, explicó.

Necaxa vs Atlante, una joya olvidada del futbol mexicano

Hoy, el duelo entre Necaxa y Atlante ya no mueve masas como antes, pero su historia sigue siendo fundamental para entender el origen de las grandes rivalidades en México.

Fue el primer clásico porque nació antes que muchos otros, porque enfrentó a dos equipos con identidad propia, porque tuvo partidos memorables, finales, goleadas, figuras, tribunas llenas y una rivalidad hecha por la gente.

El Necaxa vs Atlante tal vez ya no tenga el ruido de otros clásicos, pero fue el primero en demostrar que el futbol mexicano también podía vivirse con pasión, orgullo y memoria popular.

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