A su temprana edad, el pequeño Alfredo tal vez aún no dimensiona la importancia de la tradición que sus padres le están inculcando; sin embargo, él la vive con tal normalidad que, vestido de nazareno y con una pequeña cruz a cuestas, recorrió las calles de los ocho barrios de Iztapalapa este Viernes Santo.
Su imagen, pequeña e inocente, llamó la atención de los habitantes de la demarcación y de los visitantes que lo vieron realizar el viacrucis en compañía de su padre, también de nombre Alfredo. Ambos son originarios de la colonia Martín Carrera, en la alcaldía Gustavo A. Madero, muy cerca de la zona del Tepeyac.
“Él participa en esta tradición desde los cinco meses; lo traemos para que conozca de cerca de qué se trata”, aseguró el joven padre de familia.
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En esta ocasión, su madre no pudo acompañarlos por cuestiones laborales. No obstante, al ser ella originaria del barrio de Santa Bárbara —uno de los ocho barrios fundacionales de Iztapalapa—, el pequeño Alfredo cumple con el requisito de origen para, en un futuro, aspirar al papel de Jesús de Nazaret en la representación de la Semana Santa.
“Es la ilusión de nuestra familia: que en algunos años él continúe con esta bonita tradición”, compartió Alfredo para El Gráfico.
Alfredito es uno de los tantos niños que llevan arraigada la fe y que garantizan la continuidad de esta conmemoración, la cual ya es reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.