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El Domingo de Ramos marca el inicio de la Semana Santa y, con él, llega la tradición de llevar nuestras palmas tejidas a bendecir. Pero, una vez que termina la misa y llegas a tu hogar, surge la pregunta del millón: ¿Dónde se pone? ¿Se puede tirar? ¿Es de mala suerte si se seca?
Aquí te damos la guía definitiva para que tu palma bendita cumpla su misión de protección y fe en tu hogar, tal como lo dictan nuestras las costumbres mexicanas.
El lugar de honor: Detrás de la puerta
La tradición mexicana más arraigada dicta que el ramo que llevaste a misa, debe colocarse detrás de la puerta principal de la casa.
Se cree que poner la palma detrás de la puerta funciona como un símbolo de protección para todos los habitantes.
Incluso hay quienes acostumbran ponerla en forma de cruz o amarrarla con un listón rojo para "alejar las malas vibras".
¿Cómo colocar la palma?
Si quieres seguir el ritual completo, no basta con colgarla y ya, hay ciertos pasos que tienes que seguir.
- Al entrar a tu casa con la palma recién bendecida, haz una pequeña oración de agradecimiento.
- Antes de ponerla, sacude el área detrás de la puerta. No querrás que tu símbolo de fe esté rodeado de telarañas.
- Utiliza un clavo pequeño o un cordón de fibra natural. Evita usar cintas adhesivas que puedan maltratar el tejido de la palma.
- Si tu palma tiene forma de cruz, asegúrate de que esté derecha. Si es un ramo tejido largo, la punta siempre debe mirar hacia arriba, bajo ningún motivo la coloques de cabeza.
¿Qué hacer si se empieza a secar?
Es completamente normal que con el paso de los días la palma pierda su color verde y se vuelva café y quebradiza.
Esto no significa que absorbió algo malo, simplemente es un proceso natural de la planta, así que no te asustes.
Lo que sí debes saber es que jamás la debes tirar a la basura y es que, al ser un objeto bendecido, la Iglesia exige tratarla con respeto.
¿Qué hago con mi ramo del Domingo de Ramos, si ya es viejo?
Si tu palma del año pasado ya está muy vieja o simplemente quieres poner la nueva, tienes dos opciones respetuosas:
- Quémala: Las cenizas pueden esparcirse en una maceta o en el jardín. De hecho, muchas iglesias recolectan estas palmas secas para quemarlas y obtener la ceniza que se usa el próximo Miércoles de Ceniza.
- Entiérrala: Si no puedes quemarla, devuélvela a la tierra enterrándola en una maceta donde no sea pisoteada.








