La estación Barranca del Muerto es conocida por tener uno de los nombres más curiosos del Metro de la Ciudad de México.
Cada día miles de personas llegan o salen de esta terminal de la Línea 7, ubicada en la alcaldía Álvaro Obregón, sin imaginar las historias antiguas, relatos populares y episodios oscuros del pasado que ahí se guardan.
Aunque oficialmente el nombre proviene de una antigua barranca que existía en la zona, existe una historia oscura poco conocida que ha circulado entre habitantes del sur de la capital.
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La barranca donde aparecían cuerpos
Antes de que la zona fuera urbanizada, el área que hoy ocupa la Avenida Barranca del Muerto era un terreno irregular con una profunda barranca natural que atravesaba campos y caminos rurales.
Durante el siglo XIX, algunos relatos señalan que en esa barranca aparecían cuerpos sin identificar, lo que hizo que los habitantes de los pueblos cercanos comenzaran a referirse al lugar como, “la barranca del muerto”. Una expresión que, con el paso del tiempo se fue popularizando hasta convertirse en el nombre de la zona.
La versión más oscura: la Revolución Mexicana
La historia que muchos consideran la más fuerte está relacionada con Revolución Mexicana.
De acuerdo con relatos históricos de la zona, durante los años de conflicto armado la barranca habría sido utilizada para arrojar cuerpos de personas ejecutadas. Esto ocurría porque el lugar estaba apartado de los centros urbanos y era difícil de vigilar.
Los vecinos de pueblos cercanos hablaban de cadáveres que aparecían en el fondo de la barranca, lo que reforzó el nombre que ya circulaba entre la población.
De barranca a avenida
Con el crecimiento de la ciudad durante el siglo XX, la barranca fue rellenada para construir una vialidad importante del sur de la capital: la actual Avenida Barranca del Muerto.
Cuando en 1985 se inauguró la Línea 7 del Metro, la estación terminal tomó el nombre de la avenida, conservando así una referencia histórica que ya formaba parte de la memoria urbana.
Hoy la barranca original prácticamente desapareció bajo las construcciones de la ciudad. Sin embargo, el nombre Barranca del Muerto permanece como un recordatorio de un pasado marcado por leyendas e historias de violencia.










