El día de hoy en te contaré la historia de un hombre que tuvo una infancia difícil, llena de carencias, odio y rencor, concluyendo su existencia de una forma muy triste y dolorosa. Su nombre es Robert Nixon, mejor conocido como el “Asesino del ladrillo”.

Nixon nació en una comunidad rural de Louisiana y se mudó a Chicago durante la Gran Migración. Al igual que muchos jóvenes de su generación, se encontró con una ciudad segregada y con pocas . Es importante destacar que su apodo “El Asesino del ladrillo” le fue puesto por la prensa de Chicago después de quitarle la vida con un ladrillo a una de sus víctimas.

El perfil de Robert Nixon: Entre la realidad y el sensacionalismo

Vale mencionar que la historia de Robert Nixon es un espejo de las tensiones raciales de finales de la década de 1930 en Estados Unidos. Nixon, un joven afroamericano de 18 años, fue arrestado en Chicago en 1938 bajo la acusación de asesinar a Florence Johnson.

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Pese a los crímenes que haya cometido Nixon, aún muchos estudiosos del caso creen que la prensa de 1938 se dedicó a construir una narrativa de "depredador" que deshumanizaba a Nixon y hasta la fecha esta cobertura mediática es un caso de estudio sobre cómo la opinión pública puede ser moldeada por el racismo, incluso antes de que un sospechoso pise un tribunal.

Crímenes de Robert Nixon

El historial criminal de Nixon cobró relevancia con el brutal asesinato de Edna Worden, de 48 años, y su hija Marguerite, de 12, en su apartamento de Los Ángeles. Ambas fueron víctimas de abuso sexual y asesinadas a golpes con un ladrillo. Los investigadores pronto vincularon este caso con otros ataques similares en la zona:

  • Rose Valdez (20): Violada y asesinada en marzo de 1937 mientras su bebé dormía cerca.
  • Hospital Monte Sano: Un ataque contra una mujer de apellido Koll.
  • Elizabeth Reis y Zoe Damrell: Ambas fueron agredidas con ladrillos en ataques que casi les cuestan la vida.

La descripción de un sospechoso afroamericano merodeando las escenas del crimen se convirtió en la principal pista para las autoridades.

El crimen de Chicago y la captura

La noche del 27 de mayo de 1938, en Chicago, Florence Johnson fue asesinada a golpes durante un robo en su hogar. Su hermana alcanzó a ver a dos hombres huyendo de la escena. Pocas horas después, la policía detuvo a Robert Nixon; su ropa ensangrentada y las heridas en sus manos lo delataron.

De acuerdo con los informes de esa época Nixon intentó desviar la culpa hacia su cómplice de 19 años, Earl Hicks. Sin embargo, ambos terminaron incriminándose mutuamente. Durante los interrogatorios, Nixon confesó otro crimen: el de Florence Thompson Castle, de 24 años, cometido en una habitación de hotel frente al hijo de la víctima. En ese lugar, Nixon cometió el error de dejar sus huellas dactilares.

La conexión definitiva entre los crímenes de Chicago y Los Ángeles se logró gracias al análisis forense. El Departamento de Policía de Los Ángeles envió a Chicago las huellas halladas en una botella de leche en la escena del crimen de las Worden.

El juicio y muerte de Nixon

Pese a diversas pruebas, muchas personas aún creen que el juicio de Robert Nixon fue rápido y careció de las garantías procesales modernas. A pesar de las dudas sobre la validez de su confesión —la cual muchos alegan fue obtenida bajo tortura y coerción—, Nixon fue condenado a muerte y ejecutado en la silla eléctrica en la prisión de Cook County en 1939.

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