Los videojuegos han pasado a formar parte importante de la vida de muchas personas; tanto es así que hay quienes se lo han tomado muy en serio, al punto de frustrarse, romper las consolas, controles y hasta la pantalla del televisor. Aunque en el año 2010, en Francia, una persona llegó más lejos.
Julien Barreaux, un joven francés, perdería una partida de un juego llamado Counter-Strike, situación que le haría perder la cordura al punto de investigar la identidad de su verdugo en el mundo virtual e incluso averiguar su lugar de residencia.
Barreaux no quitó el dedo del renglón en buscar a quien lo había vencido en un duelo de cuchillos, hasta dar con la identidad de Mikhael y acudir a su domicilio para desquitarse de una derrota virtual de hace seis meses.
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Julien Barreaux iría con un cuchillo de cocina hasta la ciudad de Cambrai, la cual se encuentra a dos horas de París. Al tener de frente a Mikhael, no dudaría en atacarlo con el fin de quitarle la vida.
Mikhael estuvo a punto de morir, pues cuando fue atendido por los doctores se descubrió que el arma punzocortante estuvo a dos centímetros de tocarle el corazón, hecho que le hubiera arrebatado la vida casi de inmediato. Afortunadamente, Mikhael se recuperó.
Tras una detención relámpago, el joven enfrentó a un juez consternado que confesó su temor ante la volatilidad del agresor. Bajo la duda de qué sería capaz de hacer ante una simple mirada hostil en la calle, el magistrado lo sentenció a dos años de prisión, condicionados a una estricta terapia de control de ira.