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El 14 de febrero se considera una fecha de amor y amistad para diversas personas en el mundo; un día que debería estar lleno de buenos actos. Sin embargo, en un lejano 1992, esta fecha quedó manchada por la brutalidad y la muerte para la familia Cota Quiroz, quienes nunca imaginaron la pesadilla que vivirían a manos de un miembro de su propia familia: Alejandro Cota Quiroz.
¿Quién es Alejandro Cota Quiroz?
Alejandro Cota Quiroz fue un niño con carencias afectivas. De acuerdo con testimonios, su madre prefería a sus hermanos sobre él, lo cual, desde muy pequeño, lo hizo sentir excluido. La familia de Alejandro estaba compuesta por su madre, Lydia; sus dos hermanas, Claudia y Cynthia, y su hermano mayor, Héctor, quien presuntamente habría abusado del propio Alejandro.
La noche del crimen
Alejandro, invadido por el resentimiento de no haber recibido cariño y tras sufrir abusos por parte de su hermano mayor, decidió acabar con la existencia de su familia. La fecha elegida fue la noche previa al Día de San Valentín.
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En compañía de otras tres personas, le arrebató la vida a la mujer que lo dio a luz y a sus hermanos, un hecho que impactó no solo a la CDMX, sino a todo el país. El crimen ocurrió en la colonia Parque de San Andrés, en la alcaldía Coyoacán. Allí, utilizando objetos punzocortantes y golpes, Alejandro y sus cómplices atacaron a la familia y los maniataron. Posteriormente, encerraron los restos en un vehículo Renault Alliance, lo que le valió el apodo de “El Asesino de San Valentín”.
El macabro hallazgo fue realizado por vecinos de la zona en las primeras horas del 14 de febrero. De acuerdo con los reportes policiales, el cuerpo que presentaba mayor saña era el de Héctor.
¿Cómo se descubrió al autor del crimen y cuál fue su sentencia?
Tras el brutal asesinato, la policía inició las investigaciones e informó al único sobreviviente: Alejandro. Al recibir la noticia, el joven no mostró emoción alguna y declaró que pasó el Día de San Valentín con un grupo de amigos, lo que lo convirtió en sospechoso de inmediato.
Tras exhaustivas indagatorias, las pruebas apuntaron directamente hacia él. Durante el interrogatorio policial, Cota Quiroz terminó confesando el crimen. Alejandro y dos de sus cómplices fueron detenidos, mientras que el tercero logró escapar y, hasta la fecha, no ha sido capturado. Se presume que uno de los detenidos era pareja sentimental de Alejandro.
Cota Quiroz fue condenado a 50 años de prisión en el Reclusorio Oriente de Iztapalapa, de los cuales ya lleva encerrado más de 30 años.











