El día de hoy en te contaré la historia de un hombre que aterró a los Estados Unidos, principalmente a la ciudad de Minneapolis. A pesar de avisar a la policía sobre sus crímenes, las autoridades no lograban dar con el asesino: Paul Michael Stephani, mejor conocido como "El Asesino de la Voz Llorosa".

La infancia de Paul Michael Stephani

De acuerdo con Paul Michael Stephani nació el 8 de septiembre de 1944. Tuvo una infancia sumamente complicada, pues sufrió abusos por parte de su padrastro, quien lo golpeaba a él y al resto de sus hermanos.

Para la década de los 60, Paul se mudó a St. Paul, en Minneapolis, lugar donde realizó diversas actividades para ganarse la vida, entre las que destacan sus labores como conserje y mensajero. Además, se sabe que Stephani llegó a estar casado e incluso tuvo una hija, a quienes terminó abandonando.

Lee también:

El inicio de su vida criminal

La noche del 3 de junio de 1981, Stephani cometió el primer acto perverso con el que iniciaría su historial delictivo: le quitó la vida a la joven de 18 años, Kimberly Compton, utilizando un picahielos con el que la apuñaló más de 60 veces, según registros del Journal of Criminal Justice and Popular Culture.

Horas después, con una voz quejosa y llorosa, Stephani llamó a la policía para confesar su crimen. Sin embargo, las autoridades tomaron la llamada como una broma, mientras Paul suplicaba que lo encontraran por su terrible acto.

Una firma inconfundible: El llanto en el teléfono

A finales de 1981, Stephani atacó nuevamente, esta vez agrediendo a Karen Potack. La policía se enteró del caso por una llamada anónima a las 3 de la madrugada. La voz de quien reportaba lo ocurrido era tan peculiar —llorosa y desesperada— que las autoridades comenzaron a relacionarla con otros casos.

Karen Potack fue encontrada sobre la nieve con una fractura craneal que dejaba expuesto el cerebro tras ser atacada con una barra de acero. Afortunadamente, logró sobrevivir a la brutal agresión.

Pasaría un año para que el "Asesino de la Voz Llorosa" volviera a actuar. El 6 de agosto de 1982, un repartidor de periódicos presenció una escena dantesca: encontró el cuerpo de Barbara Simons a orillas del río Mississippi. La mujer había sido herida con un objeto punzocortante en cerca de 100 ocasiones.

La caída del asesino

Varios testigos afirmaron haber visto a Paul en compañía de sus víctimas, lo que alimentaba las investigaciones. No obstante, el error definitivo de Stephani ocurrió cuando intentó atacar a Denise Williams.

Al percatarse de las intenciones del asesino, Denise utilizó una botella de vidrio para defenderse y logró huir. Su declaración fue fundamental para que la policía obtuviera la identidad y el paradero de Stephani.

Días después, el propio Paul Michael Stephani pidió ayuda médica debido a las heridas sufridas durante el forcejeo con Williams. Este hecho permitió a las autoridades reconocer su voz y sus rasgos físicos. Fue detenido y acusado por la muerte de Barbara Simons y la agresión contra Denise Williams, delitos por los que fue condenado a 58 años de prisión.

Confesión final y muerte

El 19 de diciembre de 1997, a Stephani se le diagnosticó un melanoma (un tipo de cáncer de piel). Ante la cercanía de su muerte, decidió confesar sus crímenes restantes contra Karen Potack, Kimberly Compton y Kathleen Greening.

Paul Michael Stephani murió el 12 de junio de 1998 dentro de la prisión de Oak Park Heights, en Minnesota.

Google News

TEMAS RELACIONADOS