“Realmente me enfocó más en los diálogos porque aún en los ensayos se me olvida el libreto”.
“Me preparo también físicamente por cuestiones del clima y el recorrido. El año pasado tuve una luxación en la rodilla a consecuencia de una caída durante una escena, a mí me avienta un romano y al pararme sentí como el huesito estaba dañado, sin embargo, me aguanté el dolor y seguí adelante”.
“Yo digo que es un poquito de las dos porque sí vendió a su maestro y también la gente le ha adjudicado muchas cosas llamándolo el apóstol malo. Judas es el discípulo que más servía y estaba pendiente de su maestro, pero ha sido etiquetado”. “En mi experiencia como tatuador a las personas que traen tatuajes se les etiquetaba al igual que Judas como una persona mala, por fortuna eso ya cambió”.