Más Información
España volvió a tocar el cielo de una manera que ya conoce muy bien: con un gol solitario en tiempo extra. Como ocurrió en Sudáfrica 2010, La Roja necesitó paciencia, dominio y un héroe inesperado para quedarse con la Copa del Mundo.
Esta vez no fue Andrés Iniesta. El nombre que quedará grabado en la historia es el de Ferran Torres, autor del gol con el que España derrotó 1-0 a Argentina en la final del Mundial 2026.
La segunda estrella llegó 16 años después y puso punto final a una Copa del Mundo histórica, la primera disputada con 48 selecciones y 104 partidos.
Ferran Torres le dio el título a España
El gol apareció al minuto 106, cuando el cansancio ya pesaba en las piernas y la final parecía encaminarse a los penaltis.
Nico Williams, quien había ingresado al minuto 74, le cambió la cara al ataque español. El extremo recuperó una pelota complicada, mandó el balón nuevamente al área y Ferran Torres apareció desde atrás para rematar ante Emiliano Martínez.
El Dibu había sido la figura de Argentina durante casi todo el encuentro. Sus atajadas mantuvieron con vida a una selección que sufrió constantemente ante el dominio español, pero esta vez no pudo evitar el disparo que definió el campeonato.
“Españoles, somos campeones del mundo”, gritó Ferran Torres frente a uno de los micrófonos del estadio tras el silbatazo final.
Argentina casi no inquietó a España
La final tuvo un dueño claro. España registró 20 disparos, mientras Argentina apenas consiguió dos y no pudo mandar ninguno directamente a la portería.
El dato reflejó lo que ocurrió sobre la cancha del Estadio Nueva York-Nueva Jersey: La Roja tuvo la pelota, generó las oportunidades y obligó a Argentina a defenderse durante gran parte del partido.
La Albiceleste nunca encontró comodidad. El planteamiento de Lionel Scaloni no funcionó como esperaba, las lesiones alteraron sus planes y algunos cambios llegaron cuando España ya tenía el control del encuentro.
Argentina se sostuvo gracias a su defensa, al trabajo de Emiliano Martínez y a la esperanza de que Lionel Messi encontrara una jugada capaz de cambiar la historia. Esa oportunidad nunca apareció.
La expulsión de Enzo Fernández complicó todo
El panorama argentino empeoró con la expulsión de Enzo Fernández, quien recibió la segunda tarjeta amarilla y dejó a su selección con diez futbolistas.
A partir de ese momento, Argentina tuvo que resistir todavía más ante una España que ya había tomado un segundo aire con los ingresos desde el banquillo.
La Albiceleste intentó aferrarse a las remontadas y momentos épicos que había vivido a lo largo del torneo, pero en la final no tuvo respuestas.
Messi se queda sin el bicampeonato
Para Lionel Messi, la derrota tiene un sabor especialmente doloroso. Argentina llegó a Nueva York con la posibilidad de conseguir el bicampeonato mundial, pero la gloria volvió a escapársele en tiempo extra, como ocurrió frente a Alemania en Brasil 2014.
Los aficionados argentinos habían bautizado este torneo como “la última de Leo”, por lo que la final también se vivió como una posible despedida del capitán en una Copa del Mundo.
Messi no logró marcar diferencia ante una selección española que cerró espacios, controló el ritmo y neutralizó los intentos argentinos.
La posibilidad de levantar una segunda Copa del Mundo consecutiva quedó sepultada por el gol de Ferran Torres.
España vuelve a mandar en el futbol mundial
La Roja dejó en el camino a selecciones favoritas como Francia y terminó destronando al campeón vigente.
El título también confirma el peso de una nueva generación encabezada por Lamine Yamal, Pau Cubarsí, Nico Williams, Dani Olmo y Ferran Torres, futbolistas que ya dejaron de ser promesas para convertirse en campeones del mundo.
España levantó su segunda Copa, confirmó el regreso de su futbol y avisó que este equipo todavía tiene mucho camino por recorrer.
La Furia está de vuelta. España vuelve a ser campeona del mundo.








