Por: Luis Camacho
Jesús Adrián Hernández fue diagnosticado con un tumor maligno en la pierna derecha a los 14 años y, cuatro años después, tuvo una amputación derivada de una infección luego de intentar una endoprótesis que rechazó su cuerpo. “Desde ahí, ya no tuve cáncer; desde ahí, ya no tuve pierna, pero mi vida continuó”, mencionó motivado.
Jesús, hoy en día, es un gran deportista en varias disciplinas, y ha llegado hasta el Centro Paralímpico Mexicano; a la par, ha practicado basquetbol e impulso de bala, pero su gran pasión es ser entrenador y poder apoyar a personas con situaciones similares a la suya. Con gran motivación, creó el primer equipo de futbol para amputados en la Ciudad de México.
Actualmente, dirige un proyecto llamado “Conexión Inclusiva” para darle motivación a personas que hacen cosas “inimaginables”, en palabras de Jesús. “Hay abogados ciegos, hay empresarios ciegos, hay artistas que tienen varias amputaciones; hay personas que a pesar de las circunstancias están saliendo adelante, a pesar de que no hay apoyo de ninguna institución o de alguna fundación, se están rompiendo las barreras”.
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De lunes a viernes, en unas canchitas ubicadas bajo un puente vehicular, muy cerca de la estación Escuadrón 201 de la Línea 8 del Metro, en la alcaldía Iztapalapa, y a pesar de las adversidades de movilidad, Jesús entrena futbol a personas amputadas pertenecientes de varias alcaldías de la Ciudad de México.
A diario practican alrededor de seis personas, entre ellas “El Killah”, un joven amputado de ambas piernas al nacer; también está “Marvin”, quien perdió la pierna luego de problemas en la cadera; está Jonathan, quien luego de un accidente automovilístico sufrió el percance; y también participa Arturo, quien en un accidente de moto quedó amputado desde arriba de la rodilla. “Somos poquitos los integrantes que estamos, pero lo más interesante es que ahí no vemos la discapacidad, sino que vamos a entrenar, a compartir algunos ejemplos, algunas rutinas, algunos tips… y sobre todo, compartir historias”, dijo con orgullo Jesús.
Él se dice orgulloso de poder apoyar a quienes pasan por una situación similar y menciona que el deporte es la mejor cura. “Creo que nadie es más, creo que nadie es menos, somos seres humanos y compartimos los mismos gustos, disgustos y errores. Me siento a gusto de poder aportar algo hacia la sociedad que está pasando por lo mismo que yo”, dijo emocionado.
¡APÚNTATE! Si quieres formar parte de este proyecto, te invitamos a acudir al PILARES Escuadrón 201, ubicado en Iztapalapa.