La Guardia di Finanza desmanteló una red acusada de prostitución y gestionar eventos ligados al ocio nocturno que habría prestado servicio a futbolistas de alto nivel, incluidos de Serie A, con el uso, además, de ‘gas de la risa’ como sustancia recreativa.
La operación, que está siendo investigada por el Tribunal de Milán a petición de la Fiscalía, se saldó con cuatro personas bajo arresto domiciliario, acusadas de favorecer la prostitución mediante la organización de servicios de acompañamiento o ‘escorts’, así como de blanqueo de capitales procedentes de esta actividad.
La Unidad de Policía Económica y Financiera de Guardia di Finanza explicó a esta agencia que la organización gestionaba eventos que “incluían también la posibilidad, para clientes adinerados (porque se habla sobre todo de deportistas y futbolistas profesionales), de acceder a servicios sexuales”.
Lee también: ¿Qué sigue para la Selección Femenil? Este es el camino rumbo al Mundial 2027
“Y al uso de óxido nitroso como sustancia excitante y recreativa”, agregaron estas fuentes, en referencia al conocido como ‘gas de la risa’, un compuesto químico con propiedades anestésicas y analgésicas que se utiliza a su vez como droga lúdica.
Aunque los clientes no están siendo investigados, el caso generó controversia en el entorno del futbol italiano, sobre todo del Milan y del Inter, ambos clubes de la ciudad, ya que entre los usuarios identificados figuran varios jugadores de equipos de primer nivel y también empresarios.
“Lamentablemente no es un delito, no está tipificado como tal. Las chicas eran totalmente complacientes, por lo que no hay ningún tipo de violencia; no ha surgido ningún indicio de violencia en los actos de la investigación”, recalcó la Guardia di Finanza ante la pregunta de si eventualmente la clientela podría ser investigada.
La operación incluyó registros en varios inmuebles y la incautación de más de 1.2 millones de euros, considerados por las autoridades como beneficios ilícitos derivados de la actividad investigada.
Según la investigación, la organización ofrecía paquetes “todo incluido” por varios miles de euros que abarcaban cenas en locales exclusivos de la vida nocturna milanesa, alojamiento en hoteles de alta gama y la compañía de mujeres.
Los investigadores sostienen que la red operaba bajo la apariencia de una agencia de eventos con sede en el área metropolitana de Milán, que durante años habría organizado fiestas en discotecas y otros establecimientos, mientras en paralelo gestionaba la captación de mujeres, incluidas ‘escorts’ profesionales.
De acuerdo con las pesquisas, las jóvenes eran alojadas en inmuebles vinculados a la propia agencia y, posteriormente, remuneradas por los servicios prestados a los clientes.