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El defensor del París Saint-Germain (PSG) y campeón del mundo, Lucas Hernández, se encuentra en el ojo del huracán tras la apertura de una investigación judicial en su contra por presunta trata de personas y explotación laboral. La Fiscalía de Versalles lidera el caso luego de que una familia de origen colombiano presentara una denuncia formal.
Los detalles de la denuncia: Jornadas de 80 horas
La parte acusadora, integrada por un matrimonio y sus tres hijos, trabajó para el futbolista durante un año. Según su abogada, Lola Dubois, las condiciones eran inhumanas y se asemejaban a una forma de "esclavitud moderna":
- Exceso de jornada: Laboraban entre 70 y 80 horas semanales.
- Sin descanso: No gozaban de vacaciones ni días libres.
- Indefensión legal: Carecían de documentos que respaldaran sus derechos laborales.
- Remuneración: Recibían un sueldo de aproximadamente 2,000 euros netos al mes por el trabajo de todo el grupo familiar.
Dubois sostiene que el jugador y su entorno se aprovecharon de la vulnerabilidad económica de los denunciantes y que los contratos firmados posteriormente fueron solo una fachada para simular legalidad.
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La defensa de Lucas Hernández: "Fuimos manipulados"
Por medio de un comunicado oficial, el futbolista y su esposa, Victoria Triay, negaron categóricamente las acusaciones. Ambos aseguran haber actuado de buena fe y bajo el marco de la ley, afirmando que incluso brindaron apoyo a la familia bajo la creencia de que estaban regularizando su estatus migratorio.
"Estas personas compartieron nuestra vida con respeto y dignidad. Las apoyamos porque creímos en su palabra", declararon Hernández y Triay, quienes se definen como víctimas de una "manipulación".
Próximos pasos legales
Mientras el proceso avanza en los tribunales franceses, la pareja ha solicitado respeto a su imagen y privacidad. La investigación buscará determinar si existió intención maliciosa o si, como afirma el jugador, se trató de un malentendido legal aprovechado por terceros.








