El banquillo del Santiago Bernabéu vuelve a arder. En una decisión que ha sacudido los cimientos del fútbol europeo este enero de 2026, el Real Madrid ha hecho oficial la destitución de Xabi Alonso como director técnico del primer equipo.
La noticia llega apenas horas después de la dolorosa derrota en la Final de la Supercopa de España ante el FC Barcelona, un resultado que fue la gota que derramó el vaso en una gestión que nunca terminó de convencer a la directiva de Florentino Pérez.
A pesar de la gran expectativa que generó su llegada tras su éxito en Alemania, el paso de Xabi Alonso por el conjunto merengue ha sido más breve de lo esperado. Los reportes indican que no fue solo el marcador de 3-2 en Arabia Saudita lo que detonó su salida, sino una acumulación de factores que fracturaron la confianza institucional.
Lee también: Horacio plomeó a quien asesinó a sus mascotas porque le ladraron
La irregularidad en LaLiga y una supuesta falta de autoridad en el vestuario —evidenciada en recientes videos donde figuras como Kylian Mbappé parecían cuestionar sus instrucciones— desgastaron la imagen del estratega tolosarra.
Además, sus polémicas declaraciones tras la derrota, minimizando la importancia de la Supercopa, no cayeron nada bien en la cúpula del club, donde cada trofeo es una obligación innegociable.
Ante la urgencia de enderezar el rumbo en la Champions League y pelear por el campeonato local, el Real Madrid no ha perdido tiempo y ha anunciado a Álvaro Arbeloa como el encargado de tomar las riendas del equipo.
Arbeloa, quien se desempeñaba con éxito en las categorías inferiores y el Castilla, asume el reto con el objetivo de recuperar la mística ganadora y la solidez defensiva que el equipo ha perdido en los últimos meses.
El nuevo timonel contará con el respaldo de piezas clave en el organigrama técnico, incluyendo el regreso a un papel más protagónico del preparador físico Antonio Pintus, buscando revertir la crisis de lesiones que ha mermado a la plantilla en esta primera mitad de la temporada.
Con la salida de Alonso, el club busca un "efecto choque" que reactive a las estrellas del equipo. El calendario no da tregua y el debut de Arbeloa será bajo máxima presión, con la mira puesta en remontar la distancia frente al Barcelona en la liga y avanzar en las fases eliminatorias del torneo continental.
La afición madridista espera que este cambio de timón sea la solución definitiva para un proyecto que, con la llegada de galácticos como Mbappé y Endrick, tiene la exigencia máxima de levantar títulos importantes antes de que termine el año.