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Uno de los temas que más le intriga a la gente es: ¿qué se sentirá ser actor o actriz? La respuesta es compleja, pues cada quien habla según su experiencia. En esta ocasión, quien despejó algunas dudas fue Aislinn Derbez, quien a través de su podcast "La Magia del Caos", sostuvo una charla con Irene Azuela sobre el precio real de ser actriz.
Durante la conversación, Irene Azuela, actriz de la serie "Como agua para chocolate", reconoce que no es nada fácil iniciar en el mundo de la actuación. Explica que los castings representan un gran reto y que, en sus inicios, las producciones solían encasillar a los actores: si eras de teatro serio, solo podías participar en obras de la UNAM; si eras actriz de telenovelas, te limitaban a ese tipo de proyectos. Esto provocaba rivalidades y tensiones dentro del medio.
En la entrevista, Aislinn Derbez, quien además celebra su cumpleaños este 18 de marzo, dejó claro que el precio de ser actriz implica grandes sacrificios. Entre ellos, lidiar con la inseguridad y la constante sensación de no “dar el ancho”. Irene Azuela respaldó esta idea al señalar que muchos actores viven con la percepción de que siempre falta algo en su trabajo.
El lado oscuro de la actuación
"Yo no encuentro una autopercepción de wow, 'soy una chingona' (...) Lo veo más en términos de la resonancia que tengo respecto al público. Me ha costado trabajo la mirada hacia mí misma y, de alguna manera, eso es una guía para seguir", expresó Irene Azuela.
En otro momento de la charla, la actriz recordó que un maestro de actuación le recomendó tener más vivencias. Sin embargo, ella lo malinterpretó y creyó que debía vivir en constante caos, atravesar relaciones tóxicas y experiencias oscuras. Esta idea le generó conflicto, pues sentía que su vida era demasiado “normal” para dedicarse a la actuación. "Pero ahora me doy cuenta de que mis personajes me permiten descubrir cosas de mí misma que no sabía que existían", explicó.
Otro de los grandes retos que ambas celebridades enfrentan como actrices es aprender a separar su vida personal de la de sus personajes, algo que no resulta sencillo. Por ello, destacan la importancia de la amistad y del entorno cercano, que puede ayudarles a mantener los pies en la tierra cuando el trabajo emocional se vuelve intenso.
La búsqueda de la perfección en escena también es un factor que suele afectar a los actores. Reconocen que es difícil no caer en la frustración o en el síndrome del impostor; sin embargo, con el tiempo y la experiencia, entienden que la perfección no existe. Aceptan que las escenas no siempre resultan como las imaginaron y que, en ocasiones, el resultado puede ser incluso mejor.
"Yo he sido muy dura conmigo misma (...) en las noches no puedo ni dormir y luego te das cuenta de que no es tan importante", concluyó Irene Azuela, quien interpreta a Mamá Elena en "Como agua para chocolate".








