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Este 27 de febrero se cumple el primer aniversario del fallecimiento de Luis Couturier, un actor que personificó la distinción y el rigor artístico en México. Nacido en la Ciudad de México, Couturier que supo conquistar cada rincón de la República a través de la pantalla, dejando tras de sí un legado de más de sesenta años de trayectoria impecable.

El origen de una estrella
A diferencia de lo que muchos creían por su porte europeo, su formación y esencia surgieron de la vibrante capital mexicana. Fue aquí donde desarrolló su amor por las artes, no solo por la actuación, sino también por la caricatura y el dibujo, disciplinas que cultivó con la misma pasión que el drama. Su origen en la CDMX le permitió estar en el epicentro de la época de oro de la televisión y el teatro, donde se pulió bajo la dirección de los más grandes maestros del siglo XX.
Un año sin su maestría
La partida de Couturier en 2025 dejó un hueco profundo en las producciones nacionales. Era el actor al que se recurría cuando un personaje necesitaba gravedad, sabiduría o una maldad inteligente. Recordamos con nostalgia sus interpretaciones en:
- La casa al final de la calle: Donde su presencia equilibraba el intenso melodrama.
- Heridas de amor: Dando cátedra de cómo se habita una historia de época con naturalidad.
- CEn nombre del amor: Un ejemplo de cómo la sobriedad actoral puede elevar una historia a niveles de culto.
El legado de Luis Couturier
A un año de su adiós, sus colegas lo recuerdan no solo por su puntualidad y profesionalismo, sino por su calidez humana. Luis Couturier pertenecía a una generación donde la palabra "actor" se escribía con mayúsculas; alguien que respetaba el escenario como un templo y al público como su mayor juez.
Su habilidad para el dibujo también sigue siendo recordada. Sus compañeros de set solían recibir bocetos y caricaturas hechas por él entre tomas, un gesto que revelaba su espíritu observador y detallista.
Hoy, al recordar su fallecimiento, no solo lamentamos la pérdida de un talento, sino que celebramos la vida de un hombre que elevó el estándar de la televisión mexicana. Luis Couturier se fue, pero su voz y su mirada firme permanecen grabadas en la memoria colectiva de un México que hoy lo extraña más que nunca.








