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La disputa familiar que rodea a Maribel Guardia volvió a encenderse justo cuando se cumple un año del inicio del conflicto legal con su exnuera, Imelda Tuñón, viuda de Julián Figueroa.
En los últimos días, las declaraciones de Imelda han reactivado una conversación que ya estaba cargada de emociones, sospechas y versiones encontradas. Ante el ruido de la polémica, la actriz y cantante decidió fijar postura con un mensaje directo en el que pidió frenar las especulaciones, cuidar al niño, José Julián, y respetar la memoria de su hijo, Julián Figueroa.
En un comunicado difundido a través de su cuenta de Instagram, Maribel explicó que la decisión que tomó hace un año fue “extremadamente complicada” y que actuó con una sola intención: proteger a su nieto. La actriz y cantante costarricense subrayó que su intención nunca fue separarlo de su madre y que se trató de una medida temporal que, según su versión, no contó con el acompañamiento de recuperación que ella buscaba.
“Cuando alguien no está bien, lo más humano no es juzgarlo, sino procurar la recuperación necesaria para que pueda sanar”, escribió, insistiendo en que la seguridad del menor sigue siendo su prioridad.
La artista también arremetió contra reportes que considera falsos y contra un periodista en particular, a quien acusa de empujar a personas en situación vulnerable a exhibirse, sin distinguir entre verdad y mentira, y de usar ese dolor como moneda de cambio.
En ese mismo tono, pidió que se respete la memoria de Julián Figueroa y que no se involucren terceros “con absoluta irresponsabilidad y sin ningún tipo de prueba”, en referencia a señalamientos que han alcanzado a José Manuel Figueroa.
El mensaje cierra con un llamado claro: cuidar al niño, permitirle crecer lejos del conflicto, proteger a la madre del menor y reiterar que no busca quedarse con su nieto, sino garantizar su bienestar. Maribel asegura estar dispuesta a solventar sus necesidades y a llegar a un acuerdo en su interés superior.
El contexto se tensó aún más esta semana cuando Imelda declaró que Julián podría seguir con vida de no haber recibido un implante de naltrexona, tratamiento del que responsabilizó a Marco Chacón. Horas previas al comunicado de Guardia, tanto ella como su marido, negaron esa versión y explicaron que fue una decisión del propio Julián en su intento por dejar su adicción a la bebida.
La actriz sostuvo que el procedimiento es inocuo y que su familia siempre actuó con la intención de ayudarlo.
Mientras las versiones chocan y los reflectores insisten, Maribel pide algo que suena simple y, a la vez, urgente: menos ruido, más cuidado. Porque, dice, en medio de esta tormenta hay un niño que merece paz y una familia que necesita tiempo para sanar.
“Pido también de manera prioritaria SE CUIDE AL NIÑO que merece crecer lejos del conflicto, el señalamiento y el ruido inadecuado de los adultos. Pido, por último, se proteja a la madre de mi nieto. Yo no disfruto para NADA de los ataques contra mi ex nuera y aclaro, una vez más: “NO ES MI INTENCIÓN QUEDARME CON MI NIETO”, pero sí protegerlo. Continúo dispuesta a solventar las necesidades de mi nieto y a lograr un acuerdo en su interés superior”, finalizó.











