Más Información
“Mi bebé y yo tuvimos una buena cantidad de desafíos, físicos y emocionales. La montaña rusa del embarazo es dura por sí sola, pero tener que luchar para mantener el equilibrio entre la vida y los deportes fue nada menos que extenuante, pero valió la pena. ¡Escribo este post para decir que el orgullo llena mi ser por asegurar mi lugar en los octavos de final!”, agregó en su mensaje. También agradeció a su familia y a su esposo.
Es importante mencionar que Nada ya representó a Egipto en el sable femenino tanto en los Juegos Olímpicos de Río 2016 como en los de Tokio 2020 que se postergaron para 2021 por la pandemia.

Foto: (Instagram)
Como suele ocurrir en estos casos, y mucho más por la difusión que tiene un evento como los Juegos Olímpicos, múltiples comentarios aparecieron en el posteo de la esgrimista de Egipto. Uno de ellos cuestionó a la deportista por su decisión de competir embarazada. “Como aficionado, ¿cómo se esperaba que ganara una medalla estando embarazada de siete meses?”, cuestionó un usuario. “Es una bonita historia, por supuesto, pero quiero que gane Egipto”, escribió otro seguidor de la atleta egipcia. También algunos tacharon a la deportista de irresponsable, pues cualquier caída o golpe hacía su persona hubiera desencadenado en consecuencias fatales.
A pesar del tono de estos comentarios, la mayoría de las respuestas fueron universalmente positivas, destacando el esfuerzo y la pasión de Hafez para llevar a cabo el deporte que practicó toda su vida en el evento más relevante para un atleta de su calibre y aún más con su futuro hijo en su vientre.







