No es solo expectativa, es la sensación de que, después de años, un viejo pendiente por fin está a punto de resolverse. “El gran día ya viene”, repite Carlos Trejo con la firmeza de quien se a su odiado rival Alfredo Adame, en un combate de boxeo de tres rounds de tres minutos cada uno, con un minuto de descanso.

No lo dice como amenaza, sino como una liberación largamente esperada. “Vamos a ajustar cuentas”, de que esta pelea no solo es deportiva, es personal.

Su preparación ha sido intensa. Ha bajado de peso, ha retomado el ritmo físico y ha dedicado a perfeccionar técnica y condición.

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“Estoy entrenando fuerte, casi cuatro horas diarias. Primero carrera, agilidad, y luego dos horas de boxeo con Medel”, explica con la seguridad de quien sabe que no puede dejar cabos sueltos.

“Ya es hora de ajustar cuentas”, habla el protagonista del combate más esperado.

“Sí, ya viene (el día de la pelea). Dicen que no hay día que no llegue, y éste tenía que llegar. Es un momento que muchos han esperado y que yo también quiero enfrentar. Vamos a ajustar cuentas”.

“¿Habrá peso para la pelea?”, se le pregunta. “No, no hay tope. Son tres rounds de tres minutos. Para quienes hemos boxeado, eso es una barbaridad de esfuerzo, pero vamos con todo para disfrutarlo… y para ganar”, explica Trejo.

Finalmente, Carlos Trejo cerró mandando un contundente mensaje: “Algo rápido. Muy rápido. Estoy seguro de que la voy a terminar pronto. Quiero resolver esto desde el primer asalto. Cuando suene la campana comenzará el cierre de una historia”.

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