San José, EU.— La trayectoria de Stefon Diggs en la NFL está llena de récords y momentos memorables, pero le falta la cereza en el pastel: Ganar el Super Bowl.
Desde que los Patriots de Nueva Inglaterra vencieron a los Broncos de Denver en la final de la Conferencia Americana, el receptor no se ha cansado de repetir que ganar el Super Bowl LX sería parte del legado que quiere dejar.
“Llevo jugando este deporte desde que tenía cinco años. Siempre he querido ser campeón, siempre he querido ser campeón del Super Bowl. La oportunidad está ahí, delante de nosotros, y sólo nos queda un partido”, declaró.
Como jugador de los Vikings de Minnesota y los Bills de Buffalo, Diggs se quedó a un paso de jugar el partido más importante de la temporada en tres ocasiones. Después, en su etapa con los Texans de Houston, se rompió el ligamento cruzado anterior y —para el ojo crítico— ese pudo haber sido el final del sueño de toda su vida. Sin embargo, los Pats confiaron en él.
“Cuando hablo de mi legado, este tipo de cosas son las que forman parte de mi camino. Han sido muchos años y por eso no puedo distraerme, debo trabajar y estoy agradecido por todo lo que he pasado y donde estoy ahora. Debo pensar en las formas para ganar el partido”, apuntó.
Sin embargo, con su característico sentido del humor, confesó que no vive los días previos con excitación: “No estoy demasiado emocionado, la verdad”.