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UNA COSTURERA QUE VIVIÓ EL HORROR DEL 85

“No somos de hule”: Gloria sobrevivió al 85 y nunca olvidó lo que vio al salir

La costurera recuerda cómo vivió el terremoto del 19 de septiembre de 1985 mientras trabajaba en los talleres de Carnival y el impacto de perder a personas que conoció durante año

“No somos de hule”: Gloria sobrevivió al 85 y nunca olvidó lo que vio al salir Foto: Santiago Cadena / El Gráfico
18/09/2026 |11:17
Frida Sánchez
Reportera de la sección MetrópoliVer perfil

“Al salir a la calle, todo era ; toda la avenida estaba llena de ropa, de telas, de cortinas, trapos, hilos, de mil cosas que se cayeron de los edificios”.



Con esa imagen en la memoria, Sánchez Gutiérrez recuerda el terremoto del 19 de septiembre de 1985, una tragedia que vivió mientras trabajaba como costurera en los talleres de la empresa Carnival, donde confeccionaba ropa interior de dama.

Aquel día había llegado a trabajar como cualquier otra mañana. a las 7:00 horas, se cambiaba en el locker, se ponía la bata que debía utilizar para trabajar y sustituía sus tacones por zapatos bajos.

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“Empecé a trabajar y coser, cuando sentí que me mareé y se me cayó un locker de hilos. Me alcancé a salir y escuché que atrás de mí dijeron ‘está temblando’”, cuenta frente al Monumento a la Costurera, en la esquina de avenida San Antonio Abad y calle Manuel J. Othón, en la colonia Obrera.

A más de cuatro décadas de aquel momento, las imágenes siguen presentes para Gloria. Con lágrimas, recuerda el impacto de salir y encontrarse con una escena que describe como desesperante.

“Fue desesperante. El impacto de salir y ver todo aquello que se vivió, te lo juro: el enrejado del Metro estaba ensangrentado, muchas chicas desgarradas, señoras tiradas”.

También recuerda una de las escenas que más la marcaron: “Había en una calle, a un lado del edificio, donde habían [otros] tres edificios, se cayó el del medio, niños llorando, personas gritando”.

“No somos de hule”: Gloria sobrevivió al 85 y nunca olvidó lo que vio al salir Foto: Santiago Cadena / El Gráfico

La tragedia no sólo dejó destrucción. Para Gloria, también significó perder de vista a personas con las que había compartido parte de su vida laboral.

“En este edificio, como el de Carnival, ahí hacíamos amistad, la plática, y conocimos a muchas personas, personas que ya no volví a ver”, recuerda.

De aquella experiencia, Gloria se quedó con una enseñanza que repite al recordar lo ocurrido en 1985: “no somos eternos, ni somos de hule”.

¿POR QUÉ AHORA TIENE UNA MOCHILA DE VIDA?

Tras haber vivido también los sismos de septiembre de 2017, Gloria destaca la importancia de tener precaución y estar preparados ante una emergencia.

“Entendí que tenemos que tener precaución, prevenir. En 2017, que fue el otro terremoto, tengo una maleta con muchas cosas que son indispensables: documentos, papeles, pilas, lápices, una frazada, medicamentos. No mucho, pero cosas que son necesarias, sí”, dice.

Para ella, aquella mochila de vida representa una forma de estar preparada y no dar por sentado nada, una lección que nació de la experiencia que le tocó vivir aquel 19 de septiembre.

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