Cada 19 de septiembre, habitantes de la Ciudad de México y el Valle de México escuchan la misma recomendación: tener lista una mochila de emergencia.
Sin embargo, esta fecha coincide con la semana de las Fiestas Patrias, cuando el presupuesto familiar puede ser limitado. La buena noticia es que no necesitas gastar demasiado para estar preparado ante un sismo, una inundación o un corte prolongado de servicios como la luz y el agua.
La mochila debe prepararse con anticipación y permanecer en un lugar visible y de fácil acceso. De acuerdo con el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), su contenido debe ayudar a cubrir las necesidades básicas durante las primeras horas posteriores a una emergencia.
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Para preparar una mochila de emergencia económica, puedes reutilizar artículos disponibles en casa y comprar solamente lo indispensable. Los precios mencionados son aproximados y pueden variar según el establecimiento.
No necesitas comprar una nueva. Puedes darle una segunda vida a una mochila escolar, deportiva o de viaje que tengas guardada.
Antes de utilizarla, verifica que:
Si no es impermeable, coloca el contenido dentro de bolsas de plástico gruesas y bien selladas para protegerlo de la humedad.
Ya no es indispensable imprimir todos tus documentos o comprar una memoria USB. Puedes guardar copias digitales en una carpeta de Google Drive, en tu correo electrónico y en la memoria interna de tu teléfono.
Incluye copias de documentos como:
Conserva los originales o las copias físicas disponibles dentro de una bolsa hermética tipo Ziploc o en dos bolsas de plástico bien selladas.
Anota en una hoja los números telefónicos de familiares, vecinos de confianza y servicios de emergencia. Esta información será útil si tu celular se queda sin batería o no tienes acceso a internet.
Puedes proteger el directorio con una mica. El enmicado cuesta aproximadamente 20 pesos, aunque también puedes colocarlo dentro de una bolsa transparente.
No necesitas comprar los productos más costosos. Elige medicamentos genéricos y conserva únicamente artículos esenciales en tu botiquín de primeros auxilios:
Si algún integrante de la familia vive con diabetes, hipertensión u otra enfermedad crónica, agrega sus medicamentos habituales y verifica que tengan una fecha de caducidad vigente. Agrega paracetamol, nunca está de más.
No es necesario comprar comida especializada. Revisa tu despensa y elige productos fáciles de abrir, transportar y consumir:
Considera las necesidades particulares de niñas, niños, personas adultas mayores y mascotas.
Entre las herramientas básicas que debe contener una mochila para sismos se encuentran:
No necesitas utilizar tus mejores prendas. Solo considera lo siguiente:
Elige prendas cómodas y que ocupen poco espacio.
Tu mochila también debe contener artículos básicos de higiene personal:
No basta con preparar la mochila y dejarla abandonada en un rincón. Su contenido puede perder utilidad si las medicinas, los alimentos o las pilas caducan o se deterioran.
Programa un recordatorio para revisar la mochila cada seis meses. Durante la revisión:
Estar preparado para un sismo o una emergencia no depende solamente del dinero invertido, sino del tiempo dedicado a organizar lo necesario para que tú y tu familia puedan reaccionar de manera oportuna.