Nueve años después del sismo del 19 de septiembre de 2017, el Hospital General Valle Ceylán permanece cerrado por los daños estructurales que sufrió. La falta de este centro médico ha obligado a habitantes de Tlalnepantla y municipios cercanos a trasladarse a otros puntos para recibir atención.
“Soy habitante de aquí, de Valle Ceylán, el hospital nos hace mucha falta, era muy buena atención. Eran mis médicos de cabecera”, cuenta Eva María Fernández, adulta mayor con problemas del corazón. La vecina relata que ahora los pacientes son enviados hasta Naucalpan y, cuando no hay servicio, incluso a Ecatepec.
Actualmente, el inmueble permanece cerrado y bajo vigilancia de elementos del CUSAEM. En el estacionamiento se observan vehículos oficiales y algunos trabajadores administrativos todavía acuden al lugar. Desde el exterior, pueden verse ventanas rotas, cortinas, grietas, pintura desprendida y parte del techo caído.
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El ISEM señaló que la información sobre las condiciones actuales del inmueble corresponde al IMSS-Bienestar, luego de que el Estado de México se incorporara a este organismo en 2023. Sin embargo, el IMSS-Bienestar respondió que “por el momento, no se emitirá información al respecto”.
Vecinos recuerdan que durante años el hospital atendió a habitantes de Tlalnepantla y municipios cercanos. Laura Enríquez cuenta que era accesible y que ahí fueron atendidos familiares suyos, mientras Juan Esquivel Leyva lamenta que, tras el cierre, los pacientes fueran enviados a hospitales mucho más alejados.
El Informe Anual de Ejecución 2017 del Ayuntamiento de Tlalnepantla señala que la unidad permanecía cerrada debido a daños estructurales. Antes del sismo contaba con quirófanos, laboratorio, rayos X, ultrasonido, farmacia y otros servicios médicos.
El inmueble ya tenía antecedentes de deterioro. Un documento presentado ante el Congreso mexiquense señala que el ISEM había documentado diversas deficiencias desde 2008 y que se planteaba construir un nuevo Hospital General en Caracoles, para atender a unas 250 mil personas.
Tras el sismo, dictámenes reportaron grietas, fisuras y riesgos en columnas principales, por lo que trabajadores fueron reubicados a hospitales de Naucalpan, Atizapán y Ecatepec. En noviembre de 2017, se anunció un nuevo hospital con una inversión de 280 mdp, pero el proyecto no se concluyó.
A nueve años del terremoto, el Hospital sigue cerrado, mientras el nuevo Hospital General de la zona oriente, para sustituirlo, está en obra. Los habitantes de la zona siguen esperando.
“Este hospital dejó de existir desde el 2017. Ha hecho falta porque todos los que venían aquí los enviaron a hospitales lejos, muy retirado". — Juan Esquivel Leyva, paciente.
Desde 2008, el ISEM ya había documentado fallas en el inmueble; años después del sismo, la zona continúa sin recuperar el hospital que atendía a habitantes de Tlalnepantla y municipios cercanos.