Pasaron de hacer reír a los niños en las fiestas a pasar siete años detrás de las rejas. Los payasos Tamborín y Tony Pecas recuperaron su libertad después de permanecer presos desde 2019, acusados de intentar privar de la libertad a una niña de siete años en Nezahualcóyotl, Estado de México.
Los comediantes, identificados como Gerardo Díaz y Ulises Serrano, fueron detenidos luego de que madres de la zona los señalaran por presuntamente regalar dulces a los menores para atraerlos.
De acuerdo con la versión de las autoridades, una niña habría sido llevada hacia ellos y estuvo en riesgo de ser privada de su libertad, pero la intervención de policías habría evitado que ocurriera.
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A partir de estos señalamientos, ambos fueron procesados y posteriormente sentenciados a 13 años de prisión. Desde el 19 de mayo de 2019, su vida quedó lejos de los escenarios, las fiestas infantiles y el trabajo que habían construido como payasos.
Sin embargo, la defensa de Tamborín y Tony Pecas sostuvo durante años que existieron irregularidades en el caso y mantuvo una batalla legal para conseguir su libertad. Y después de siete años, finalmente salieron del penal Neza-Bordo.
Familiares, amigos y activistas acudieron al lugar para recibir a Gerardo y Ulises, quienes dejaron atrás una condena que, además de quitarles años de libertad, les hizo perder buena parte de la vida que habían construido afuera.
Antes de terminar en prisión, Gerardo había dedicado 15 años a construir su carrera como payaso. Aprendió a trabajar en fiestas, a improvisar y hasta a subir al transporte público para sacar una sonrisa a quienes iban de malas o estresados.
Para Ulises, la acusación también tuvo consecuencias fuera de la cárcel. Durante estos años perdió la empresa de entretenimiento infantil que había formado, dedicada a globos, animaciones y celebraciones.
“Alguien decidió acusarnos por algo que nunca hicimos”, recordó al hablar sobre el proceso que terminó cambiando por completo su vida.
La salida de ambos tampoco pasó desapercibida para Saskia Niño de Rivera, quien conoció su caso y los apoyó durante el proceso, incluso cuando enfrentaban dificultades para conseguir recursos para su defensa.
La activista celebró que finalmente dejaran el penal y no pudo contener las lágrimas al hablar sobre los años que pasaron encerrados.
Tras recuperar su libertad, los comediantes también hablaron con ella sobre lo que vivieron y sobre el reto de comenzar nuevamente después de siete años.
Ahora, Tamborín y Tony Pecas vuelven a casa, pero también a una vida que tuvieron que dejar en pausa desde 2019.