Aspirantes rechazados en el primer examen virtual de ingreso a licenciatura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) relataron irregularidades y deficiencias que detectaron durante la aplicación de la evaluación en línea y pidieron a las autoridades universitarias reforzar las medidas de seguridad para próximas pruebas en línea.
Consideraron que los mecanismos de Inteligencia Artificial (IA) adoptados para vigilar y supervisar a los participantes en el examen fueron insuficientes, anómalos y laxos, porque podían ser burlados con el uso de dispositivos móviles simultáneamente, así como con la manipulación de los puntos ciegos de la cámara, cuya instalación fue solicitada para monitorear el desempeño de los participantes, mediante los cuales se podía consultar el teléfono y hacer trampa.
Por ello, demandaron a la Universidad Nacional que, en caso de continuar con la aplicación de exámenes virtuales a gran escala, reforzar los mecanismos de seguridad que garanticen la integridad y la transparencia de los resultados obtenidos en las evaluaciones con el propósito de evitar suspicacias tecnológicas.
Lee también:
En entrevista, Alejandro narró que esta fue la primera vez que presentó el examen para la carrera de Diseño y Comunicación Visual en la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM; sin embargo, fue rechazado, tras obtener 90 aciertos de los 118 requeridos.
Contó que durante las tres horas de la evaluación se enfrentó a diversas eventualidades tecnológicas que no había previsto en los simuladores, porque en materias como matemáticas o español, donde requería realizar operaciones o lecturas, el sistema de vigilancia arrojó varias alertas.
“Veía la operación, por ejemplo, la quería resolver y en el programa constantemente me aparecía que viera a la cámara”, dijo.
Eduardo es otro aspirante rechazado que realizó por segunda vez el examen de ingreso a la licenciatura. Su objetivo era alcanzar un lugar en la Facultad de Contaduría de la UNAM, pero se quedó a 11 aciertos de lograrlo; sólo obtuvo 93 de los 104 requeridos.
Contó que no presentó mayores inconvenientes, salvo uno, que el sistema de vigilancia de la UNAM le pidió que mostrara su habitación.
No obstante, afirmó que durante las tres horas de la evaluación no recibió ninguna otra alerta, por lo que cuestionó la funcionalidad de los mecanismos de vigilancia, “porque en los puntos ciegos de la cámara podía haber alguien ayudándote o utilizar tu celular para buscar las respuestas”.