La Secretaría de Salud confirmó la detección de tres casos de ciclosporiasis en México, una infección intestinal provocada por un parásito que puede causar diarrea intensa y prolongada. Aunque la noticia ha generado preocupación en redes sociales, las autoridades aclararon que no existe un brote en el país y que los casos forman parte de la vigilancia epidemiológica habitual. Además, los pacientes reportados evolucionan favorablemente.
Aun así, conocer los síntomas y las medidas de prevención es importante, especialmente porque esta enfermedad suele adquirirse a través del consumo de agua o alimentos contaminados.
Lee también:
La ciclosporiasis es una infección intestinal causada por el parásito microscópico Cyclospora cayetanensis, el cual afecta principalmente el intestino delgado.
Aunque no es una enfermedad nueva, suele aparecer de forma esporádica y las autoridades sanitarias mantienen una vigilancia constante para detectar cualquier incremento inusual de casos.
El término "diarrea explosiva" no corresponde al nombre médico de la enfermedad, sino que se utiliza de manera popular para describir el síntoma más característico de la ciclosporiasis.
Las personas infectadas pueden presentar evacuaciones muy líquidas, frecuentes y repentinas, que en algunos casos resultan difíciles de controlar y pueden provocar deshidratación si no se atienden oportunamente.
El síntoma principal es una diarrea acuosa que puede durar varias semanas, pero también pueden aparecer otras molestias como:
Los síntomas suelen comenzar aproximadamente una semana después del contagio, aunque pueden presentarse desde los dos días y hasta dos semanas después de haber consumido alimentos contaminados.
Sin tratamiento, la enfermedad puede prolongarse durante más de un mes e incluso desaparecer por algunos días para volver a presentarse.
El contagio ocurre cuando una persona consume agua, frutas, verduras u otros alimentos contaminados con materia fecal que contienen este microorganismo.
A diferencia de otras infecciones intestinales, la transmisión directa de persona a persona es poco frecuente.
Esto se debe a que el parásito necesita permanecer entre una y dos semanas en el ambiente antes de convertirse en infeccioso.
Por ello, la principal vía de contagio es el consumo de:
El diagnóstico se realiza mediante un estudio especializado de materia fecal, ya que las pruebas comunes no siempre detectan este parásito.
Si una persona presenta diarrea persistente o recurrente, el médico puede solicitar análisis específicos para identificar Cyclospora cayetanensis.
El tratamiento más utilizado consiste en un antibiótico que solo debe administrarse bajo prescripción médica.
Las autoridades también recomiendan mantener una buena hidratación y evitar la automedicación, ya que el uso indiscriminado de antibióticos o antidiarreicos puede complicar el cuadro clínico.
La mejor forma de reducir el riesgo de contagio es reforzar las medidas de higiene al preparar y consumir alimentos.
Entre las principales recomendaciones destacan:
Aunque lavar los alimentos ayuda a disminuir el riesgo, los especialistas advierten que no siempre elimina por completo la Cyclospora, por lo que combinar varias medidas de higiene sigue siendo la mejor protección.