Más Información
Después de más de una década de esperar servicios básicos, habitantes de la colonia Ejido de Santa María Tulpetlac, en Ecatepec, finalmente cuentan con redes de agua potable y drenaje, además de nuevas vialidades pavimentadas con concreto hidráulico. Las obras beneficiarán a decenas de familias que durante años vivieron entre calles deterioradas y sin infraestructura básica.
Durante una gira de trabajo, la alcaldesa Azucena Cisneros Coss inauguró la introducción de agua potable y drenaje en las calles Cerrada de Lirio y Cerrada de Laureles, donde los vecinos sobrevivieron desde 2013 comprando agua en pipas y utilizando fosas sépticas.
"Nunca debieron vivir con este rezago. Han pasado gobiernos y gobiernos sin resolverles, ahora nos toca actuar", afirmó la edil, quien además anunció que ambas vialidades serán pavimentadas en una siguiente etapa.
Elvira López Méndez, vecina de Cerrada de Lirio, recordó que durante años las administraciones municipales únicamente les prometían soluciones. "Azucena Cisneros se comprometió y sí lo cumplió. Antes solo nos daban vueltas y nunca resolvieron nada", expresó.
Seis calles nuevas y más obras en camino
Como parte del programa Cimientos de Esperanza Mano a Mano, también fueron inauguradas las repavimentaciones de las calles Crisantemo Sur, Jazmín, Girasol, Prolongación Cedro, Prolongación Ciprés y Guadalajara.
El director de Obras Públicas, Carlos Ramírez Brassetti, informó que la colonia cuenta con 53 calles en total y aseguró que falta poco para que toda la comunidad quede completamente pavimentada.
Por su parte, el director de Sapase, Francisco Reyes Vázquez, detalló que fueron instalados 200 metros de redes de agua potable y drenaje, una obra que requirió maniobras especiales para librar infraestructura de Pemex antes de conectar el sistema al Gran Canal.
La jornada concluyó con un recorrido por calles recién pavimentadas en la colonia Cuchilla de la Draga, donde vecinos señalaron que llevaban hasta 30 años esperando obras de este tipo. Victoria Méndez López, presidenta del Copaci, resumió el sentir de la comunidad: "Estuvimos 30 años abandonados y usted es la única que ha volteado a vernos".








