Taxco.– En 2021, Mario Figueroa Mundo fue el candidato del partido Fuerza por México. Ganó la elección, comenzó su gobierno y luego se declaró morenista.
En tres años, Figueroa Mundo convirtió a Taxco en un terror constante: se dispararon los asesinatos y las desapariciones, mientras que la extorsión se profundizó. Desde que ganó la alcaldía, siempre estuvo señalado de ser el candidato de “La Familia Michoacana”. En su gobierno eso se concretó.
Figueroa Mundo entregó su Policía Municipal al grupo criminal. Los agentes eran los que desaparecían, los que asesinaban y los que extorsionaban. Nadie se salvaba. Reporteros fueron privados de la libertad, comerciantes fueron asesinados, tortilleros y choferes del transporte público fueron blanco de ataques.
Un ejemplo: el empresario minero Enrique Hernández Avilez fue asesinado y luego enterrado en una fosa clandestina que los propios policías municipales cavaron, según se comprobó posteriormente con fotografías y videos hallados en sus celulares.
Con Figueroa Mundo, Taxco se convirtió en la joya de la corona criminal. Se impuso un control total en la distribución y venta de casi todos los productos. A Taxco lo convirtieron en su centro de extorsión, y a Tetipac —el municipio vecino— en su guarida y centro de castigo.
Un mes antes de que concluyera la administración, la Fiscalía General del Estado de Guerrero (FGE) tomó el control de la Policía Municipal y detuvo a 10 agentes por asesinato y desaparición forzada.
En 2024, Figueroa Mundo intentó reelegirse con Movimiento Ciudadano, pero fue derrotado por el candidato de Morena, Juan Andrés Vega Carranza.
Figueroa Mundo apenas alcanzó a entregar la alcaldía cuando salió huyendo. Al día siguiente que dejó el cargo, su hijo mayor fue detenido. La Fiscalía busca a Figueroa Mundo para detenerlo por el delito de desaparición forzada. Todos pensaron que con su salida volvería la paz a Taxco, pero eso no ha sucedido.
Nota por: JUAN DE DIOS PALMA