De los 2 mil 931 menores de edad que fueron detenidos en los últimos cinco años en la Ciudad de México, 2 mil 707 fue por algún tipo de robo, y de ese universo la variante con el mayor número de casos es el robo a transeúnte en vía pública con violencia.
Por este delito mil 715 fueron puestos a disposición de un agente del Ministerio Público, lo que equivale a 58.5% de todas las aprehensiones a menores en el periodo comprendido entre el 1 de enero de 2021 al 31 de diciembre de 2025.
De acuerdo con datos obtenidos vía transparencia, por esta casa editorial, la segunda variante con más detenciones de menores de edad es el robo a negocio con violencia, con 305 casos.
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El hurto de vehículo sin violencia presentó 233 casos, seguido del robo de vehículo con violencia, con 167 detenciones, y luego el robo a transeúnte en vía pública sin violencia, con 123 aprehensiones.
El siguiente delito con más puestas a disposición ante un Ministerio Público es el homicidio doloso, con 103 casos en los últimos cinco años.
Luego está el robo a repartidor con y sin violencia con 78 aprehensiones de menores. Las lesiones dolosas por arma de fuego sumaron 77 casos y la violación 39.
El robo a pasajero a bordo de microbús con y sin violencia presentó 34 capturas, el robo a pasajero a bordo del Metro sin violencia sumó 24, el robo a casa-habitación con violencia concentró 20 y el secuestro, cinco.
Mientras que los robos a pasajero a bordo del Metro con violencia y a cuentahabiente saliendo del banco con violencia presentaron tres casos cada uno y el robo a transportista con y sin violencia sumó dos.
Para David Saucedo, especialista en seguridad, la mayoría de las detenciones a menores de edad en los últimos cinco años, sea por alguna variante de robo, obedece a factores como la pobreza y la marginación.
“En México, en general, el grueso de los delitos es de tipo patrimonial, son derivados de la desigualdad, estos robos son producto del hambre, no se trata de delitos de cuello blanco, no se trata de un desfalco en una institución bancaria o del gobierno, se trata de delitos producto de la pobreza, son cometidos por los jóvenes porque necesitan un sustento para comprar droga, para sostener una familia”, explicó.
Consideró que el abandono de los estudios por parte de los adolescentes influye, ya que deben ver por sí mismos para sobrevivir.
Para Saucedo, que el delito de homicidio doloso sea el sexto en la lista se debe a que los menores que cometen homicidio lo hacen en respuesta a una agresión (algunas dentro del entorno familiar), así como los jóvenes que son reclutados por el crimen organizado como sicarios y las deudas relacionadas con el consumo drogas.
David Saucedo indicó que en 90% de los casos de lesiones dolosas por arma de fuego cometidas por un menor tiene que ver con un robo o asalto y donde el delincuente agredió a su víctima, pero no la mató.
En el caso de las detenciones por secuestro, el especialista dijo que los menores son usados como halcones, cuidadores o personal de apoyo, pero no son los autores intelectuales de la privación ilegal de la libertad.
El académico e investigador en seguridad René Cáceres señaló que es necesario una revisión a las sanciones a adolescentes en la Ciudad en ciertos delitos; “habría que llevar a cabo una reformulación del Sistema de Justicia Penal en este sentido, es decir, delitos como el homicidio, el feminicidio, el secuestro, sí deberían estar tipificados para ser juzgados como adultos”, expuso.