Al día

CAUSA MORBO

El Mencho desata turismo oscuro con selfies, flores y santos en su tumba

La tumba de ‘El Mencho’ en Zapopan se ha convertido en un punto que atrae miradas y visitas constantes, generando un fenómeno que mezcla curiosidad, devoción y controversia

El Mencho desata turismo oscuro con selfies, flores y santos en su tumba (Foto: Alberto González)
30/03/2026 |08:44
Alberto González
VideoreporteroVer perfil

Zapopan, Jal.– Bajo una carpa blanca y junto a la tumba de un hermano del “”, Rafael Caro Quintero, cientos de rosas siguen adornando la tumba de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, ‘El Mencho’, convertida en un atractivo turístico del cementerio Jardín Recinto de La Paz, en Zapopan, a casi un mes del sepelio del que fuera el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).



Como si se tratara de un destino turístico, a ese conocido camposanto privado —ubicado al poniente de Guadalajara— llegan varias personas que caminan hacia el sepulcro fingiendo despiste, como si andando llegaran por casualidad a la tumba que, de por sí, llama la atención por la cantidad de

De entre los ornamentos sobresale la frase “”, en la parte inferior; a la derecha, un atril de madera sostiene una corona con un gallo de cuerpo y patas hecho con rosas blancas.

Lee también:

La tumba de ‘El Mencho’, entre devoción, morbo y turismo

Sobre el césped verde hay cientos de pétalos que se revuelven entre frescos y marchitos, y que al mismo tiempo forman una tonalidad de rojizos encima del pasto. }Cerca de ellos, un cuadro con la imagen de San Judas Tadeo, dos figuras de yeso pequeñas del mismo santo, un rosario negro, una veladora y otra pequeña caja con la Virgen de San Juan de los Lagos que los curiosos han ido dejando, en la tumba que constantemente es vigilada por los llamados ‘halcones’ día y noche..

“Hay personas que me preguntan que si les doy permiso [de grabar video o de tomar fotografías] porque me ven mucho tiempo aquí, pero yo les digo que no tengo nada que ver.

“De hecho, he platicado con los familiares del señor ‘El Mencho’, son muy amables y no les molesta que tomen fotos”, contó con total normalidad, pero bajo la condición de mantener su identidad en secrecía, una doliente que sepultó a uno de sus seres queridos.

Así, durante unos 40 minutos por lo menos 10 personas llegaron a la tumba de Oseguera Cervantes, se retrataron y partieron con prisa.

El único que accedió a platicar sobre qué fue lo que lo motivó a llegar al sitio fue un padre de familia que —por inverosímil que parezca— sólo llevó a su hijo de nueve años “para quitarle la curiosidad”, pues el menor de edad es aficionado a los corridos. “Tenía la intriga de venir a ver la tumba porque era, por decirlo así, mi medio ídolo por la música, por las canciones que le hacen”, aseguró el infante.

Te recomendamos