Mientras la ciudad duerme, debajo de las calles de la capital se realiza una labor casi invisible… pero crucial para que millones de personas lleguen a su destino sin contratiempos.
Con ayuda de partículas magnéticas y luz ultravioleta, técnicos del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro llevan a cabo una revisión minuciosa de los aparatos de cambio de vía en las Líneas 6 y 7, específicamente en la zona de maniobras de El Rosario, una de las más importantes para la operación diaria.
Este proceso forma parte del mantenimiento preventivo y correctivo que se realiza de manera constante en la red. Sin embargo, lo que lo hace destacar es la tecnología utilizada: especialistas del laboratorio del Metro aplican partículas fluorescentes sobre las barras de mando —componentes clave que permiten cambiar de vía a los trenes—. Al iluminarlas con luz ultravioleta, pueden detectar fisuras o imperfecciones que a simple vista serían imposibles de notar.
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Se trata de una especie de “radiografía” industrial que permite garantizar que todo funcione de manera segura y precisa.
Pero el trabajo no termina ahí. En estas labores también participan técnicos de vías y de señalización, quienes revisan detalles como la presión de las agujas, los candados de seguridad y el correcto contacto con los sistemas automatizados. Esto es fundamental, ya que los cambios de vía se realizan a distancia, sin intervención directa en el momento.
Todo este esfuerzo ocurre durante la madrugada y contra reloj. El objetivo: dejar listas las zonas de maniobra antes de que inicie el servicio diario, evitando retrasos o fallas que afecten a los usuarios.
El director general del Metro, Adrián Rubalcava Suárez, destacó el compromiso y experiencia del personal técnico, quienes trabajan las 24 horas en distintas áreas para mantener en operación uno de los sistemas de transporte más utilizados del país.
Así, aunque pocos lo vean, cada noche el Metro es sometido a una revisión de alta precisión, donde la ciencia y la tecnología juegan un papel clave para que, al amanecer, todo funcione como debe.










