Más Información
Tapachula.–Mientras esperan respuesta para la regularización de su estancia migratoria en México, mujeres migrantes se capacitan con talleres de manualidades o belleza, clases de inglés y español con programas implementados por autoridades locales y organismos internacionales.
En esta ciudad, a 17 kilómetros de la frontera con Guatemala, más de 15 mil migrantes están varados y esperan respuesta a sus trámites ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados y el Instituto Nacional de Migración de su estancia en México.
Denis Lugardo Escobar, directora de la oficina de Relaciones Internacionales y Desarrollo Transfronterizo, señala que el ayuntamiento de Tapachula tiene identificados aa 15 mil extranjeros, en su mayoría de Haití, Cuba y Venezuela.
Lee también:
Atención
Minerva Ruiz Rodríguez, profesora del taller de belleza, explica que el ayuntamiento de Tapachula tiene a su cargo el Centro de Desarrollo Comunitario (Cedeco) donde les facilitan las instalaciones, muebles y ventiladores.
“Las alumnas ponen el material, pero a veces las mujeres, sobre todo migrantes, no cuentan con los recursos y las mexicanas comparten su material con ellas, lo que se me hace un buen gesto”, expone.
El Cedeco Estación Ferroviario funciona como un centro integral de atención a personas en contexto de movilidad.
Además, en sus instalaciones hay una escuela que ofrece educación de preescolar, primaria, secundaria, así como clases de inglés y español y la revalidación de estudios.
También brindan talleres de alta costura, manualidades, bisutería, pintura y deportes.
Educación inclusiva
Mientras los padres esperan respuesta a su solicitud para regularizar su estancia en territorio mexicano, sus hijos se integran a escuelas de la localidad con programas como el de Educación Migrante.
A la escuela ubicada en las instalaciones de Cedeco Estación Ferroviaria asisten unos 165 menores.
La profesora Esther Berenice Pérez explica que las clases abarcan preescolar, primaria y secundaria; los alumnos provienen, principalmente de Haití, Cuba, Venezuela, República Dominicana, Guatemala y El Salvador.
“El objetivo es garantizar a los menores el acceso a una educación inclusiva e intercultural”, dice.
Apoyo psicológico
Explica que, al inicio, una barrera fue el idioma, en particular con la población de Haití porque hablan el criollo, pero descubrieron que entre los niños haitianos hay bilingües que se comunican en inglés, francés y portugués, lo que ha permitido crear estrategias para trabajar.
Señala que otro reto son los problemas emocionales que los menores traen, por la situación en sus países de origen y los peligros que pasaron en el viaje hasta México, lo que, en ocasiones, afecta la convivencia y conducta.
En este contexto, aplican dinámicas de juegos para construir lazos de confianza. Si es necesario, también cuentan con sicólogos.
El profesor Darwin Benigno López Soto que está a cargo del tercer grado de secundaria, explica que seleccionan el contenido de sus clases priorizando el contexto de su país de origen y su cultura.
“Nos damos a la tarea de investigar un poco de ellos y trabajamos a partir de ello. Nosotros somos el lado humanitario del ayuntamiento de Tapachula. Nuestra tarea principal es la orientación y canalización de manera gratuita de todas las personas en contexto de movilidad que llegan, transitan o deciden vivir en esta localidad”, explica.
Señala que parte de su tarea es explicar a los extranjeros que tienen hijos nacidos en México la importancia de que los registren y tengan su identidad como mexicanos; además de acercarles atención médica, dental, sicológica y hasta jurídica, si es que son víctimas de algún delito.
Destaca los cursos de capacitación para oficios y la inscripción de niños a la escuela.










