Hace cinco años, Prania Esponda escribió "8M Fuimos Todas" desde la rabia que sentía al ver cómo la sociedad criticaba la iconoclasia realizada en las marchas feministas. Hoy la canción no solo permanece vigente; dialoga con una lucha que se ha transformado, ampliado y digitalizado. Sobreviviente de violencia digital y activista, su voz sigue recordando que la protesta no es de una sola, sino de todas.
En el marco del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, y en un país donde más de 10 millones de mujeres han vivido violencia digital —según datos del Inegi citados por ONU Mujeres—, la rapera tlaxcalteca enfatiza la urgencia de esta problemática. Desde su propia experiencia, creó "Mi amor, no es tu culpa", un tema de resistencia y sororidad que forma parte del documental "Llamarse Olimpia", dirigido por Indira Cato y basado centralmente en la historia de la activista Olimpia Coral Melo, que estará en cines mexicanos del 6 al 12 marzo, donde Prania Esponda y Marcela Oropa también participan como protagonistas.
"'Mi amor no es tu culpa', además de ser una forma de lucha, es un Frankenstein de historias, no solo la mía, sino también la de muchas otras. Me ayudó a entender que lo que me pasó no era mi culpa y a decirle a otras que tampoco lo es; sobre todo, es un regalo para mi yo adolescente", dice Prania. A esa edad no comprendía que lo que sufrió era violencia, y por eso la canción lo dice con total claridad: "Ni porno, ni venganza, violencia digital".
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Uno de los puntos que subraya al hablar de violencia digital es la culpa que socialmente se coloca sobre las víctimas. Para ella, se trata de un mandato patriarcal profundamente arraigado. "La culpa es uno de los sentimientos más inútiles que tiene el ser humano", afirma. Durante años, las mujeres han sido enseñadas a sentir culpa por sus cuerpos, por su sexualidad o por decidir compartir imágenes íntimas.
Desde esa perspectiva, cuestiona por qué la responsabilidad recae sobre ellas y no sobre quienes difunden el material. "Cuando un hombre comparte fotografías íntimas de una mujer, ¿por qué la carga tendría que ser hacia ella y no hacia él?", plantea. No importa con quién se comparta el contenido: las mujeres no deben justificar cómo viven su cuerpo ni su vida sexual. La verdadera pregunta, dice, sería qué nos hace sentir culpa, identificar de dónde viene ese sentimiento —nuestro cuerpo, quién nos mira— y desde ahí desmentirla.
Para Prania, quitarse la culpa no es solo un ejercicio personal, sino una forma de enfrentar la violencia digital. "Cuando tú te quitas la culpa de tu cuerpo, de existir, de ser quien eres, les quitas el arma a los demás para agredirte", explica. Aprender a seguir adelante y cumplir tus metas, a pesar de lo que pasó, es lo más importante para ella. "Quiero decirles a las morras que hay vida después de eso. Hay un chingo de vida, de cosas bonitas que vivir".
Esa fuerza y resiliencia también atraviesan su música. "Muchas de mis canciones las he escrito muy enojada; la rabia ha sido parte fundamental, es mi compa, ha sido algo súper importante en este proceso", dice Prania. "El poder abrazarla es transformador. Cuando escribo una canción es como si te permitieras entrar en otro cuerpo. Yo tengo muy claro que Prania Esponda es un alter ego de quien soy yo; me permite decir las cosas que quiero de otra manera". Con su rap, su objetivo es contestar a las críticas y cuestionar lo que la sociedad espera de las mujeres.
Como parte de su evolución como activista, Prania se unió a la campaña "Es Real #EsViolenciaDigital" de ONU Mujeres con su canción homónima, un tema que muestra que la violencia digital no se limita a la difusión de contenido íntimo, sino que también ocurre a través de comentarios y actitudes que dañan y perpetúan la agresión. En letras de la compositora: "Aunque sea en lo virtual, a mí me duele igual; ya no es gracioso si te burlas de alguien más".
En este proceso, destaca la importancia de herramientas de acompañamiento y apoyo, como Olimpia IA, que orienta a las víctimas sobre cómo actuar, y las defensoras digitales, que ofrecen guía y contención a quienes atraviesan esta violencia.
"Compartir contenido íntimo sin consentimiento es un delito; la decisión de la mujer al hacerlo es un acto que nace del amor, desde el goce y de lo que queremos", concluye Prania, dejando claro que su lucha no es solo contra la violencia digital, sino también por la autonomía y el respeto hacia el cuerpo y las decisiones de las mujeres.
Entre sus próximos proyectos destaca un EP de rap infantil feminista, con temas como menstruación digna y prevención del abuso sexual infantil, continuando con su impulso de crear música que eduque y genere conciencia.
Este domingo 8 de marzo se presentará en el Hemiciclo a Juárez con un show gratuito como parte de su gira "Malas Mujeres", que también llegará a Querétaro y Puebla, por primera vez contando con bailarinas acompañándola.